El Banco Central no actúa ni directa ni indirectamente en el mercado negro de divisas, que es un mercado mínimo e ilegal, dijo ayer Marcó del Pont en declaraciones a la agencia oficial Télam.
En la plaza paralela, sin embargo, no parecen creerle.
La moneda estadounidense en esa plaza llegó a trepar 10 centavos antes de que ventas agresivas de sociedades que en el mercado señalan como afines al Gobierno le hicieron perder todo lo avanzado y cerrar dos centavos por debajo de su precio del día anterior.
Fue un día intenso en el mercado cambiario paralelo.
La rueda empezó con una fuerte afluencia de compradores a las cuevas y arbolitos de la city. La presión de la demanda empujó de inmediato al precio a las subas y, pasado el mediodía, ya nadie dudaba que se iba a tratar de una jornada alcista.
Mientras que las primeras operaciones del día se cerraron a $ 7,70, el precio al que se pactaba el miércoles, algunas cuevas llegaron a ofrecer la punta vendedora a $ 7,80 por dólar, pasadas las 12 del mediodía.
En ese momento, apareció la oferta y dio vuelta la tendencia del mercado.
Ventas a precios por debajo del de la plaza hechas por sociedades que en el mercado señalan como allegadas al Gobierno lograron enfriar el precio.
A última hora de la tarde, el precio para la venta con el que se cerraban la mayor parte de las operaciones estaba en torno a los $ 7,68, dos centavos por debajo de su precio del día anterior.
Con este retroceso de la cotización en el mercado ilegal, más la suba de un centavo del dólar oficial (llegó a $ 5), la brecha cambiaria se redujo al 53,6 %, tras haber rozado el 60% el viernes pasado, cuando el blue se acercó a los $ 8.
La volatilidad del dólar blue hace que las bajas en lo que va de esta semana retrocedió en tres de las cuatro ruedas no convencieran a los operadores, que descartan que una mano oficial está interviniendo para planchar el precio.
Cuando desaparecen los grandes oferentes amigos del Gobierno, el mercado reacciona de inmediato con subas, comentó un operador cambiario a El Cronista. La tendencia, entonces, es al alza, agregó.
Marcó del Pont se tiene fe
En sus declaraciones a la agencia Télam, Marcó del Pont aseguró que este año el BCRA volverá a acumular reservas, a pesar de que caen u$s 700 millones en el año tras el peor enero en una década en cuanto a compras de divisas por parte de la autoridad monetaria.
Este año la economía volverá a generar un importante excedente externo que nos permitirá terminar el año con una recuperación del nivel de reservas aún después de atender los pagos de la deuda, dijo la presidenta del BCRA. Hay ignorancia o mala fe cuando se pretende alarmar sobre el nivel de reservas y su dinámica. Se pasa por alto que asignamos más de 30.000 millones de dólares de las reservas para desendeudarnos con el exterior, se quejó.
Por último, Marcó del Pont defendió la emisión monetaria de 2012, que expandió el circulante 38% en el año. La política monetaria contribuyó con el despliegue de una estrategia anticíclica que permitió sostener el empleo y la actividad, dijo.
El financiamiento al Tesoro por parte del Banco Central posibilitó mantener el nivel de gasto en un escenario de menores ingresos por la disminución de la cosecha y el menor nivel de actividad de nuestros socios comerciales, agregó.