Cambia todo cambia. También la política monetaria de Brasil o, al menos, los pequeños (grandes) detalles del mercado cambiario. Con nuevos pisos y techos para lo que es la cotización de la moneda, el Banco Central ha retomado un protagonismo singular. Es que a raíz de la repetición de altos registros inflacionarios con un pico del 0,86% mes contra mes en enero, la percepción de que la entidad monetaria rectora dejará de defender el piso de 2 reales por dólar generó fuertes compras de la moneda local, apreciándose hasta niveles cercanos a 1,95 unidades. Para los analistas, este movimiento puede verse en la curva de tasas de interés, que sufrió tanto un desplazamiento como un empinamiento, a raíz de mayores expectativas de un ciclo de subas de la tasa Selic, que podría recomenzar en abril. Creemos que esta combinación de inflación creciente con bajo crecimiento contribuirá a retrasar los plazos de recuperación de la economía brasileña, con posibles revisiones hacia la baja en el consenso de crecimiento para 2013, señalan en la consultora Elypsis. Por otro lado, el anterior piso de 2 reales por dólar se convierte ahora en un techo, y creemos que la próxima señal a tener en cuenta para comprender la estrategia futura del Banco Central será el grado de intervención en niveles de 1,95 unidades por dólar. De no haber intervención por parte del Banco Central, la moneda brasileña podría testear el 1,90 rápidamente, para seguir luego una tendencia de apreciación gradual. Esto incrementará la presión política al Banco Central, quien deberá dirimir si prefiere revaluar o subir las tasas como herramienta para moderar la incómoda tasa de inflación. El ministro de Economía de Brasil, Guido Mantega, descartó el viernes una devaluación del real frente al dólar al afirmar que la tasa de cambio es razonable. El dólar está en un nivel razonable y le da cierta competitividad a la industria y a las exportaciones y a la vez no permite tanta invasión de productos a precios artificialmente bajos, dijo el ministro. Tras tocar un piso de 1,5 reales el año pasado, en el último tiempo la divisa local mostró una recuperación y llegó a ubicarse en 2,10 reales por unidad de la divisa estadounidense. Actualmente se negocia dentro de un margen cercano a los 2 reales por dólar. No trabajamos con metas para la cotización del dólar, afirmó el ministro, quien negó que la tasa cambiaria pueda ser un instrumento para controlar la inflación. |