Por: Luis Beldi - El oro en Nueva York tuvo un derrumbe del 2,60%, a u$s 1563,52 por onza troy. Este movimiento va a afectar sensiblemente a las reservas del Banco Central que están integradas por 72 toneladas de oro que representan el 7% del total.
Se puede estimar que la caída de las reservas puede rondar los u$s 50 millones por el menor precio del metal precioso. Con reservas abundantes, este deterioro no sería problema, pero después de que el lunes el Banco Central vendiera u$s 100 millones para contener al dólar, las reservas están en u$s 42.012 millones el menor nivel desde mediados de 2007.
La caída de las reservas es otro dato que estimula la compra de dólares en el mercado marginal, porque los ahorristas y operadores, cuando observan que se debilitan, instintivamente apuestan a la devaluación o al desdoblamiento del mercado cambiario.
Se sabe que en el Gobierno hay discusiones internas entre Axel Kicillof, el viceministro de Economía, y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, sobre la manera de contener la salida de divisas del sistema. La fuga ha hecho que el dólar "contado con liquidación" el lunes suba 4 centavos, a $ 7,76, mientras el "blue" trepó 11 centavos, a $ 7,81. El cepo tiene un costo elevado y todas las medidas que se toman apuestan a hacerlo más estricto.
Un ejemplo para observar es Venezuela, que desde que devaluó a 6,32 bolívares el tipo de cambio oficial, tuvo una suba del dólar marginal del 14%. El "blue" allá cotiza a 21,5 bolívares y la brecha entre ambos tipos de cambio es del 241,50%. El euro "blue", por su parte, alcanza a 30 bolívares. El problema es que el tipo de cambio en Venezuela permanece estático y el "blue" sube cada día, por eso la diferencia tiende a crecer.
En la Argentina, si bien la brecha está en un 55%, la tendencia es similar a la venezolana porque cada vez que desaparece la oferta oficial encubierta, el "blue" tiende a volver al nivel de $ 8 y puede superar en cualquier momento ese techo psicológico.
La ausencia de los exportadores de la plaza cambiaria obliga al Banco Central a vender cada vez más divisas y alienta la suba del dólar marginal. Los exportadores esperan novedades cambiarias para liquidar sus divisas.
En tanto, en Wall Street, los ADR de las acciones argentinas no la pasaron bien. Sólo dos papeles se salvaron de las caídas: Banco Galicia, que subió un 2,88%, y Alto Palermo, con un 2,50%. El resto cerró en baja.
Las principales pérdidas fueron para Ternium, que se desplomó un 6,63%; Banco Macro lo siguió con pérdidas por un 3,87%, y luego se alinearon Cresud, con una baja del 3,07%, y Banco Francés, con un 2,57%.
Lo que sucedió en Wall Street es una señal para la Bolsa local, que hoy retoma sus actividades. Esta plaza está exageradamente volátil, en particular por el lado de las empresas de servicios públicos que están en una montaña rusa de subas y bajas pese a los malos balances y a las tarifas congeladas. La Bolsa se ha vuelto un mercado altamente especulativo y de menor transparencia por las fuertes intervenciones de organismos estatales.
Hoy será clave el comportamiento de los bonos medianos en dólares, que el lunes se vieron afectados por la incertidumbre que genera la Justicia norteamericana. En seis días más, deberá dictar el fallo sobre la propuesta del Gobierno argentino a los tenedores de bonos que no entraron al canje.
La polémica está instalada porque están los que creen que el fallo será contra la Argentina y otros que estiman que será a favor. Hasta el momento, todas son especulaciones, porque desde la Justicia de Estados Unidos no se han filtrado novedades.Como el mercado es riesgo y el riesgo-país de la Argentina bajó un 0,82%, a 1.091 puntos por la suba de bonos en el exterior, hay que observar que la renta de los títulos medianos locales sobrepasa el 15%. Un rendimiento de esta magnitud alienta a jugar unas fichas a estos títulos. |