El yen volvió a ser la estrella en el mercado de divisas después de que los últimos datos macroeconómicos publicados en Japón sugieran que la segunda economía mundial se encuentra en mejor estado que el que reflejaban las cifras de PIB publicadas por el Gobierno en agosto. Mientras, el dólar apenas modificaba sus cambios frente al euro y la libra esterlina a la espera del discurso que pronunciará mañana el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, en el Congreso. Los inversores están cada vez más convencidos de que la revisión alcista de las cifras del PIB del segundo trimestre en Japón será notable e incluso podría llegar a duplicar los datos ofrecidos previamente por el Gobierno. La euforia provocada ayer por las buenas cifras de inversión en equipos y maquinaria por parte de las empresas se vio reforzada hoy por la publicación del índice de indicadores japonés correspondiente a julio.
Esta referencia se situó por encima de la cota de 50, por undécima vez consecutiva, lo que da una idea de que la segunda economía mundial se encuentra en una clara fase expansiva. El dato del PIB del segundo trimestre, que arrojó un crecimiento del 1,7% (lo que provocó una cierta decepción entre los inversores) podría verse revisado hasta el 3,6%, según las estimaciones de los analistas.
El yen logró repuntes superiores al medio punto porcentual frente al dólar y se situó en 109,45 unidades por dólar, después de unas semanas por encima de la cota de 110 unidades. Mientras, el dólar apenas registró cambios frente al resto de las principales divisas, a la espera de la comparecencia del presidente de la FED, Alan Greenspan, en el Congreso, donde hablará de perspectivas fiscales. Las palabras de Greenspan podrían ofrecer pistas sobre los próximos movimientos del organismo emisor, cuya próxima reunión se celebrará a finales del presente mes.
En cambio, el euro perdió terreno frente a la libra que volvió a mostrar signos de fortaleza aunque los expertos apuntan a que el Banco de Inglaterra no elevará los tipos de interés en Reino Unido en la reunión que tendrá lugar el próximo jueves, lo que podría suponer el fin de las subidas del precio oficial del dinero que el organismo emisor británico puso en marcha en el pasado noviembre.