Los cupones, apuntan en varios bancos, hoy son menos vulnerables a una eventual ola de ventas en caso de un fallo adverso a la Argentina. Y esto es básicamente porque los bonos argentinos ganaron en promedio 15% desde el fallo del juez Thomas Griesa el 28 de noviembre, mientras que los cupones cayeron 21% desde el momento en que el tribunal dispuso pagar a los holdouts la totalidad del reclamo. Desde el pago del 15 diciembre correspondiente al crecimiento del año anterior, los cupones caen casi 10%. Tanto Siobhan Morden, jefa de estrategia en renta fija para América latina de Jefferies, como Alberto Bernal, jefe de reserach de renta fija de Bulltick Capital Markets, respaldan esta recomendación.
El crecimiento de 1,9% en 2012 fue insuficiente para determinar un pago este año. Sin embargo, los títulos probablemente valgan el doble de su valor actual dado que la recuperación en el vecino Brasil y cosechas récord de maíz y soja en Argentina podrían llevar la expansión por encima del umbral de 3,22% necesario para que se realice un pago en diciembre de 2014, estiman en Puente.
En Elypsis, son mucho menos optimistas. De acuerdo a nuestras proyecciones de crecimiento, el cupón del PBI no pagará en el 2014 ni en el 2015. A estas alturas, el costo económico de sobrestimar el PBI por razones electorales expondría al gobierno a un riesgo legal no menor (por mal uso de fondos públicos). A las tasas de descuento actuales, pagos futuros posteriores al 2015, ajustados por la probabilidad de ocurrencia, tienen poco valor presente. Esperamos una mala performance de estos instrumentos a medida que el consenso de la proyección de crecimiento de 2013 y 2014 sean revisadas a la baja, apuntan en su último informe.
El escenario base que hoy maneja la consultora de Eduardo Levy Yeyati y que comparten varios por estos días, es la liberación de los intermediarios financieros respecto de su responsabilidad fiduciaria (Bank of New York), lo que garantizaría la continuidad de los pagos hasta que se revuelva la cuestión de fondo (violación de la cláusula pari-passu) y tendría un impacto positivo en la deuda argentina en general, que en el último mes se estacionó a la espera de la audiencia (tanto en en el caso de la ley local como la jurisdicción neoyoquina).
Esto debería reducir aún más el spread entre legislaciones dentro y fuera de la influencia del fallo: en ese caso, el spread europeo debería tradear en territorio negativo. Creemos que la prima europea no está justificada, apuntan.
Y si bien creen que la prima de jurisdicción de corto plazo no se normalizará aún esto es, el castigo a los bonos con ley Nueva York continuará sí anticipan un alivio. En nuestro escenario base, la continuidad de los pagos no está en riesgo, por lo que el CDS debería acercarse más al spread de los bonos, y volver a reflejar la probabilidad de default crediticio, y no técnico. Liberados los intermediarios, no hay razón para necesitar cambiar la jurisdicción ni las rutas del dinero, lo que aleja la necesidad de entrar en un default técnico.