Los inversores se mostraron cautelosos durante la extensa jornada de ayer. La prudencia y apatía primó en todo momento: antes, durante y después de la audiencia en el Tribunal Federal de Apelaciones de Nueva York, escenario del duro enfrentamiento entre la Argentina y los fondos buitre. Y es que la incertidumbre todavía es grande sobre lo que ocurrirá en el fallo definitivo. Hoy habrá una tendencia más definida sobre cómo se interpretó la audiencia de ayer. En el mercado local, la rueda cerró antes de que arrancara la sesión judicial debido a la diferencia horaria con la ciudad estadounidense. De esta manera, los cierres resultaron mixtos pero además con leves variaciones. Los bonos soberanos nominados en pesos negociaron con leves subas mientras que los nominados en dólares operaron con tendencia mixta. Los cupones atados al PBI Argentino emitidos en pesos y en dólares cotizaron con mínimas variaciones positivas. En este marco, el riesgo país de Argentina según el EMBI de JPMorgan, que mide la sobretasa de los bonos locales sobre los comparables del Tesoro de Estados Unidos, incluso retrocedió 1,61% a 1.097 puntos básicos. Por su parte, los títulos que cotizan en el exterior, tampoco mostraron tendencia definida: el Global 2017 fue el único que retrocedió, cediendo 1,72% hasta los u$s 78,37. Entretanto, el descuento en dólares avanzó un 0,98% cerrando en u$s 64,5 y el Par en la misma moneda no registró movimientos y terminó en u$s 34,12. El único indicador que no se mostró apático a la coyuntura fue el riesgo argentino, medido por los Credit Default Swaps (CDS), que subió 1,16% hasta los 2.186 puntos. Los analistas esperan que el CDS se ubique en estos niveles, que es más del doble del nivel que ostentaba en la etapa pre-Griesa, al menos hasta que se defina la controversia. Esto implica necesariamente pensar en un costo financiero soberano elevado, que se ubique entre 12% y 14%, en caso de querer tomar deuda en el exterior. Hoy el CDS a cinco años aún refleja una probabilidad de default superior al 50%. |