Todas las opiniones de los asistentes a la audiencia del miércoles en la que estuvieron el vicepresidente, Amado Boudou y el ministro de Economía, Hernán Lorenzino coinciden en que los fondos NML Capital, de Elliot, y Aurelius, quedaron mejor parados.
En la delegación argentina hubo caras largas y ya se piensa en planes alternativos para seguir con la batalla. Lorenzino admitió que los jueces dejaban entrever una posición contraria a los argumentos de la República, pero esto ya había pasado en la audiencia anterior.
Fuentes de Economía indicaron que el Gobierno insistirá con la apelación en banc (del plenario de trece jueces la Cámara de Apelaciones), a pesar de que ayer el tribunal rechazó un rehearing de la sentencia, que consiste en que ese mismo tribunal revea la propia sentencia del 26 de octubre, en la que avaló la teoría del pari passu de los fondos buitre. Los funcionarios también insistieron en la posibilidad de llegar hasta la Corte Suprema. Será difícil: según abogados que disertaron desde Nueva York en un seminario organizado por el Estudio Garrido, el máximo tribunal tomó sólo 17 casos el año pasado, o el 2% de los que se peticionaron. Y, para aplicar, la Argentina debería depositar en garantía la sentencia que se le exige. Los u$s 1.330 millones que se resiste a pagar.
Es muy difícil esperar un fallo favorable para la Argentina, lamentó el ex presidente del Banco Central Martín Redrado, quien esperaba correcciones a la sentencia del juez de primera instancia Thomas Griesa, que había obligado al país a depositar el 100% de la sentencia en una cuenta de garantía y al Bank of New York, agente fiduciario, a retener los pagos de la deuda regularizada si eso no se cumplía. En lo que hay que focalizar es si los fondos que paga la Argentina, que remite nuestro país al exterior, son embargables cuando llegan a Nueva York o no. Esta es la clave para saber el impacto que pueda tener, prosiguió.
El ex secretario de Finanzas y titular de Econviews Miguel Kiguel cambió de padecer. Esperaba un fallo que, si bien diera razón a los holdouts estableciera de imposible cumplimiento el reclamo. Pero ayer firmó: Esto era lo que pensaba hasta ayer.
Para Quantum, la consultora del ex secretario de Finanzas Daniel Marx, una serie de afirmaciones de los jueces durante la audiencia llevan a pensar que la posibilidad de un fallo negativo que involucre al agente de pagos (BoNY) se ha incrementado sustancialmente.
Puerta abierta
Abogados del Estudio Garrido, expertos en renegociaciones de deuda, consideraron que la Corte dejó abierta la puerta para pagar el 100% de los bonos a los holdouts y rechazaría la posición argentina de reabrir el canje. La discusión, entonces, se trasladaría: ¿Deberá el país pagar en efectivo o será obligada a hacerlo a prorrata, en cuotas, con el resto de los vencimientos? ¿Y, por otro lado, podrá seguir pagando vía el BoNY?
El hecho de que las comisiones que percibe el BoNY por administrar el fideicomiso de pagos sean afrontadas por la Argentina pone en evidencia la relación de esta institución con el país, siendo que además operó como agente de canje durante las reestructuraciones, indicó la consultora ACM, de Javier Alvaredo y Maximiliano Castillo. La Argentina confiaba en que el fiduciario quedara excluido de la posibilidad de embargo, pero su situación quedó en duda. Para los abogados de Garrido, los jueces percibieron que, el banco sería agente de pago y, como tal, embargable.
La firma de inversiones Bulltick Capital, radicada en Miami, consideró que es muy altamente probable que la Corte ratifique su juicio inicial de que la Argentina violó el concepto de pari passu al no pagar nada a los holdouts al mismo tiempo en que pagaba intereses a los inversores del canje.
En tanto, el banco Credit Suisse tuvo una lectura similar. Nuestra impresión siguiente a los argumentos orales de ayer (por el miércoles) fue que la perspectiva para la resolución del litigio con los holdouts es negativa para Argentina.