Esto provocó que el Banco Central aprovechara el poder de policía que le da la Carta Orgánica y ayer, en la tradicional reunipón de directorio de los jueves, estableció que, a partir de abril, los bancos deberán informar mensualmente el costo financiero total de los préstamos otorgados.
La preocupación de los banqueros es que éste sea sólo el primer paso, y que el siguiente sea una eventual intervención, donde regularán cuál sea el costo financiero total que las entidades puedan cobrar como máximo. El CFT vendría a ser como los amenities de las entidades: son las variables del ajuste. En un préstamo de $ 5.000, un seguro de $ 35 por mes pasa a ser carísimo por la incidencia que tiene. Lo mismo sucede con los costos de administración, confiesan el director de operaciones de un banco.
De esta manera, hoy el CFT de un préstamo personal en un banco de primera línea puede estar en alrededor del 80% anual, contra 65% que cobraban hace un año; mientras que en los del segundo eslabón el costo financiero total se acerca al 100% anual. En el tercer eslabón, las compañías financieras pueden cobrar una tasa nominal anual del 80% que se transforman en un costo financiero total del 240%. Como los montos que prestan son pequeños, el 5% que cobran en los gastos de otorgamiento y el 2% en el seguro de vida tienen una gran incidencia. Ni que hablar si la persona decide cancelar el préstamo en forma anticipada: ahí tendrá una multa del 10% del monto. El cliente no tiene oportunidad de saber qué le están incluyendo en el CFT, así que nosotros queremos saber, por eso le exigiremos que nos informen qué hay ahí dentro, de modo de que las cosas sean más transparentes y, de este modo, poder mejorar la gestión, explican fuentes del Central.
A partir de abril, los bancos deberán informar al regulador la cantidad de préstamos que dieron en el mes, los montos, la tasa nominal y el costo financiero total que cobraron según la clasificación que hagan de los distintos segmentos de clientes que tienen. De esta manera, el organismo presidido por Mercedes Marcó del Pont controlará las acciones abusivas de parte de los bancos con sus clientes.