El yen perdió terreno frente al dólar después de truncarse la buena racha de datos macroeconómicos publicados en Japón. Además, el descenso de las peticiones semanales de subsidios de desempleo en EE UU estimuló la cotización del billete verde, que también ganó terreno frente al euro. Mientras, la libra padecía tras la decisión del Banco de Inglaterra de mantener los tipos de interés. Los pedidos de maquinaria en Japón descendieron un 11,3% en julio, lo que ponía fin a una racha de buenos datos macroeconómicos en el país nipón, que habían llevado al yen a situarse en cotas próximas a 109 unidades por dólar. Los inversores esperan para mañana la revisión del PIB del segundo trimestre, que podría situarse en el doble de las estimaciones iniciales.
El yen retrocedió frente al dólar, hasta situarse nuevamente al borde de las 110 unidades por dólar. Mientras, en EE UU se conoció la cifra de peticiones semanales de subsidios de desempleo, que arrojó un descenso de 44.000 personas, el mayor de los últimos tres años, lo que también estimuló la compra de dólares.
El euro siguió sin mostrar una reacción definida, aunque en la primera hora de la mañana logró irse por encima de 1,22 dólares, después de que Morgan Stanley estimase que el Banco Central Europeo (BCE) podría elevar los tipos de interés en la eurozona antes de que finalice el presente ejercicio, una posibilidad que ya estaba en boca de algunos analistas.
La moneda única alcanzó un máximo intradía frente al billete verde de 1,2206 dólares para después iniciar un progresivo descenso que le llevó a cotizar en el entorno de 1,2165 dólares.
Mientras, la libra se situó cerca de sus mínimos de los últimos seis meses frente al euro después de que el Banco de Inglaterra decidiera dejar en el 4,75% los tipos de interés en Reino Unido. Los expertos ya adelantaron que el organismo emisor británico podría detener la subida del precio oficial del dinero que llevaba decretando desde noviembre del pasado año.