La atención de los inversores está puesta en la resolución del conflicto con los fondos buitre en los tribunales Nueva York cuando el Gobierno argentino presente una propuesta de pago a los bonistas a fin de mes. Mientras tanto, el sentimiento del mercado es cubrirse del riesgo devaluatorio; por tal motivo, siguen priorizando los arbitrajes a favor de los bonos en dólares y la utilización de los ADR (acciones que cotizan en Wall Street) para operar con el dólar "contado con liquidación" que ha trepado por encima de los $ 8. Si bien el mercado cambiario muestra cierta tranquilidad bajo la atenta mirada del Banco Central, que el viernes terminó quedándose con unos u$s 90 millones tras intervenir desde temprano (las reservas sumaron u$s 41.500 millones), existe cierta inquietud entre los operadores sobre el ritmo de la liquidación de la cosecha gruesa que debería comenzar el mes que viene.
Es clave que a partir de ese momento el BCRA se muestre netamente comprador de divisas. De lo contrario, advierten los analistas, es muy posible que el Gobierno lance más medidas tendientes a dar una vuelta de tuerca al cepo cambiario.
La presión de la demanda privada continúa sobre la plaza cambiaria que se ve poco abastecida por parte del sector exportador. De ahí que aparezca el Central interviniendo para frenar cualquier avance abrupto del dólar informal o "blue". A propósito, el viernes las apariciones tempranas del ente monetario hicieron retroceder tanto al dólar mayorista como al "blue". En el mercado mayorista de cambios, el dólar abrió entre $ 5,060 y $ 5,063 para compra y venta, respectivamente, hasta que surgió una fuerte presión compradora que lo llevó hasta un máximo de $ 5,067 y $ 5,068 y fue cuando las ventas lo hicieron descender a $ 5,064 y $ 5,065, cerrando vendedor en $ 5,064. Mientras el "blue" terminó operado en $ 7,81, el "contado con liqui" subió a $ 8,16 ante la mayor demanda con fines de cobertura. Vale destacar que en la estrategia oficial de ligar el derrotero del tipo de cambio local con el brasileño, el comportamiento del real le ha dado una mano al fortalecerse frente al dólar en el nivel más alto de los últimos diez meses al cerrar el viernes en 1,95 real por dólar. Además, en la plaza financiera, aún las entidades no han trasladado la suba de la tasa de la última licitación de Lebac y Nobac a los rendimientos ofrecidos a los ahorristas. Por ejemplo, el viernes se pagaba por pesos colocados a 30 días hasta un 14,25% anual y sólo si se extendía el plazo a 60 días se daba medio punto más.
En el mercado de bonos hubo una baja del volumen negociado y el balance del viernes dejó a los nominados en pesos con leves caídas en tanto los emitidos en dólares terminaron con saldos mixtos. Por su parte, los cupones PBI en pesos cayeron casi un 0,9% mientras que los en dólares subieron más del 1%. Lo más operado sigue siendo el Boden 15, que avanzó cerca del 1%. De esta manera el riesgo-país retrocedió un 1,6%, a niveles de 1.152 puntos. Por su parte, las acciones líderes bajaron un 0,09% el viernes tomando un descanso después de cinco jornadas consecutivas alcistas en las que habían ganando un 9,17%. A lo largo de una rueda volátil el Merval retrocedió a 3.325 puntos (ganó un 7,3% en la semana); pero el índice General subió un 0,19% , a 195.364 puntos. La volatilidad de las cotizaciones estuvo ligada también a las operaciones concretadas entre Buenos Aires y Nueva York, llamadas "contado con liquidación" que convalidaron un tipo de dólar por encima de los $ 8,10, con participación de bonos y de acciones. Precisamente el mercado accionario local estuvo animado por la corriente compradora sobre los ADR de empresas argentinas cotizantes en la Bolsa de Nueva York. |