En un informe sobre las perspectivas para Latinoamérica y el Caribe para 2013, la agencia Moodys consideró que las estatizaciones, el intervencionismo y la debilidad institucional afectan las inversiones extranjeras directas y las calificaciones de la deuda en la región. Y estimó que la Argentina y Venezuela son las únicas excepciones a la buena perspectiva que presentan las deudas del resto de los países como consecuencia de sus políticas erráticas e intervencionistas. En ese documento, Moodys expresó que en el mediano plazo, la mejora en la calidad crediticia de la mayor parte del Sudamérica dependerá del progreso hacia mejoras institucionales para apoyar resultados macroeconómicos estables y sociopolítico. La agencia detalla que dentro de un conjunto de naciones con políticas erráticas intervencionistas, como Ecuador, Nicaragua y Venezuela, la Argentina es el único país donde se prevé que la economía crezca 1,1%. Moodys explicó que la Argentina está altamente expuesta a los riesgos que devienen de los shocks en el precio de los commodities y medianamente susceptible de ser influida por una desaceleración del crecimiento económico en los Estados Unidos y por una crisis global financiera. El informe detalla que como consecuencia de los flujos de capitales hacia la región, varias monedas se vieron apreciadas mientras que otras se mostraron devaluadas entre 2008 y el tercer cuatrimestre de 2012. En el primer grupo, la moneda chilena se apreció 35%, la colombiana 22% y la peruana 21%, mientras que el peso argentino se devaluó 27%, la moneda de Nicaragua 17%y el peso dominicano 9%. Moodys pone de relieve que algunas formas de intervención del gobierno, tales como los controles de precios y las nacionalizaciones, pueden ser particularmente perjudiciales para la economía, ya que pueden reducir los flujos futuros de inversión. Más adelante expresa que como resultado de estas políticas, en la Argentina y en Venezuela, la Inversión Externa Directa (IED) es inferior al 1% del PBI. La agencia puntualiza que las nacionalizaciones se han concentrado en los países con instituciones débiles y calificación de grado especulativo. Además de causar trastornos económicos, las nacionalizaciones también podrían resultar en un aumento de la deuda donde el soberano podría ser forzado a pagar una indemnización, concluye Moodys. |