INVERSIONES POR U$S 515 MILLONES PARA PRODUCIR MÁS ACEITE Con las inversiones anunciadas, las plantas aceiteras podrán triturar hasta 160.000 toneladas diarias en un par de años, pero deberá importarse soja de los países vecinos. La Argentina aumentaría un 50% su producción de aceites vegetales hacia el año 2006 gracias a las inversiones anunciadas por varias empresas durante los últimos meses, lo que permitirá aumentar la exportación de soja con más valor agregado.
Sin embargo, si se cumple el cronograma previsto, la cosecha local de soja no alcanzaría para abastecer a las fábricas ubicadas en su mayoría sobre los márgenes del río Paraná, y se deberá importar materia prima desde Brasil, Paraguay, Bolivia o Uruguay.
Desde fines del último año, Cargill, Molinos, Bunge, Dreyfus, Vicentín y Aceitera General Deheza dieron a conocer planes de inversión por un total de u$s 515 millones para ampliar en cerca de 54.000 toneladas su capacidad de procesamiento diario de aceites, los cuales se destinan casi en su totalidad a los mercados externos. Además, el Grupo Noble, de capitales ingleses y sede en China, comenzó la construcción de una planta al norte de Rosario, con un desembolso de u$s 25 millones.
De esta manera, la Argentina se consolidaría como el principal exportador mundial de aceite de soja cuando a fines de 2006 estén terminadas todas las obras y se puedan procesar 160.000 toneladas diarias. El último año, la cosecha argentina de soja fue de 32 millones de toneladas y las fábricas de aceite, trabajando a un promedio de 300 días anuales, necesitarán más de 45 millones de toneladas de materia prima en el futuro. Sin embargo, la imposibilidad de trasladar la oleaginosa desde los países vecinos por la falta de calado del Río Paraná al norte de Santa Fe, traería problemas de abastecimiento.
"Estas empresas planean las inversiones previendo la necesidad de importar soja desde otros países, pero si no se profundiza y extiende la actual Hidrovía, no será posible que las fábricas trabajen al máximo de su capacidad y perderían oportunidades de exportación", sostuvo una fuente del sector.
Sin embargo, las aceiteras esperan que la cosecha argentina de soja continúe incrementándose en los próximos años, acompañada por los buenos precios internacionales, y que las fábricas no tengan problemas de abastecimiento, aunque reconocen que probablemente será necesario recurrir a la importación.
"Creemos que seguirá creciendo la producción de soja aunque a un ritmo menor que el actual, pero como otros países vecinos tienen un enorme potencial de producción, esperamos poder procesar una parte de sus cosechas en el país antes de exportarla", aseguró Alfonso Romero, gerente comercial del Grupo Noble.
El mercado mundial de aceites vegetales presenta hoy una situación de justeza en el balance entre oferta y demanda y en 2005 podría mantenerse igual. Según la consultora alemana Oil World, los aceites estarán sometidos a fuertes presiones alcistas durante 2005, debido a que la apretada relación entre stock y uso. Esto plantea perspectivas favorables para las aceiteras.
El último año, la Argentina exportó el 97% de su cosecha de soja. Unas 8,9 millones de toneladas se vendieron en forma de poroto y otras 23 millones de toneladas como aceites y harinas (5,5 millones y 19,4 millones, respectivamente). |