Por Silvia Pisani - WASHINGTON.- Pasan los meses y, lejos de encauzarse, la tensión con el gobierno norteamericano por las trabas a las importaciones persiste como "tema de preocupación" en la relación y, ante la falta de una salida diplomática, va camino a ventilarse en los tribunales. "Ese tema con la Argentina nos preocupa", dijo el secretario de Estado adjunto para Asuntos Económicos, José Fernández. Como responsable de lo que define como "el costado económico" de la diplomacia norteamericana, Fernández lamentó que la Argentina persista en una política de trabas a la importación mediante el régimen de "licencias no automáticas" que impuso el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. "La filosofía comercial de la Argentina se basa, en parte, en una sustitución de importaciones. Estamos preocupados por ese rumbo", dijo el diplomático, en diálogo con periodistas, entre ellos LA NACION. La situación, que en su momento fue parte de las quejas que empresarios norteamericanos con intereses en nuestro país elevaron al presidente Barack Obama, no ha evolucionado bien. En un primer momento, Washington lo denunció ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), junto con Japón y la Unión Europea. Primero se abrió un expediente y hace un par de semanas se estableció ya un panel arbitral para ventilarlo. "Parece que eso seguirá su curso", comentó Fernández. A cargo de una oficina con 250 personas para monitorear la diplomacia económica alrededor del mundo, Fernández es también quien, días atrás, consideró que la prohibición para publicitar precios que Moreno impuso a supermercados es violatoria de la libertad de expresión. El funcionario admitió que, pese a esas barreras, las exportaciones de Estados Unidos a la Argentina lo convierten en el mercado número 29, con más de US$ 10.000 millones al año. Fernández pareció situar la política comercial argentina en un punto distante de lo que es la tónica general en el hemisferio. "No estoy viendo a América latina como una región proteccionista. Sí, en algunos pocos países, pero no en general", aclaró. Ponderó, incluso, el mayor entendimiento en la materia con Brasil. "Nuestro comercio con ellos está creciendo mucho", afirmó. Hace treinta años que el diplomático recorre la región por cuestiones comerciales. Una de las experiencias que le queda de eso es comprobar que, en forma creciente, retrocedieron los prejuicios negativos hacia empresas norteamericanas en algunos países. "Eso se debe a que hay cada vez más competencia, y la gente puede comparar entre empresas de Estados Unidos y de otros países. Cuando eso ocurre, nos aprecian", fue su explicación.. |