Los bonos en dólares padecieron la fuerte baja de los mercados del mundo que está tan sensible que una pequeña isla le contagió temor. La exigencia de los organismos multilaterales de que Chipre imponga un elevado impuesto a los depósitos bancarios para hacerse merecedor a un rescate trajo temor. La medida se parece a una confiscación, ya que el impuesto puede llegar al 15% de lo depositado. Los temores de contagio a otros bancos reaparecieron y cayeron Wall Street y las Bolsas de Europa.
En la Argentina, los que padecieron directamente la medida fueron los bonos medianos en dólares. El Boden 2015 perdió un 1,45% y el Bonar X, que vence en 2017, cedió un 1,47%. El Global 2017, que tiene legislación Nueva York y una tasa de retorno del 17,1%, cayó un 2,3%.
Pero a pesar de la baja de los títulos de mediano plazo, el alza de los más largos y del cupón en dólares ( 0,41%) hizo que el riesgo-país que mide JP Morgan tenga una leve caída del 0,25%, a 1.180 puntos básicos. El viernes, el riesgo había subido un 2,25%. Entre los bonos en pesos no hubo grandes novedades, salvo la estrepitosa caída del 3,34% de los cupones PBI en pesos. En el mercado marginal, la demanda de dólares continuó. La ausencia de manos amigas del Gobierno hizo que la divisa cerrara en el máximo del día de $ 8,08. El precio es tres centavos más elevado que el cierre del viernes y marca un nuevo récord.
Por su parte, el dólar "contado con liquidación", que se utiliza para fugar divisas, dio un salto de 6 centavos, a $ 8,47, que marca un nuevo máximo histórico.
En el Forex-MAE, la principal plaza de cambios mayorista, los negocios fueron regulares. Los exportadores no están tan presentes como se esperaba. Sus liquidaciones no satisfacen a la demanda. El monto de negocios en el Forex-MAE así lo indica; se operaron apenas u$s 151 millones.
El dólar abrió a $ 5,10 y el Banco Central salió a vender para calmar la demanda y logró bajarlo a $ 5,096. A partir de ese momento, la mesa de dinero de la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont salió a comprar y se alzó con todo lo que le ofrecieron. Al final del día el Central se hizo de casi u$s 10 millones y el dólar mayorista terminó a $ 5,098. En las casas de cambio subió medio centavo, a $ 5,105, un valor que siguen de cerca los viajeros.
A pesar de las compras de la entidad y de la suba del oro a u$s 1.606 por onza, las reservas del Banco Central se mantuvieron sin cambios en u$s 41.235 millones. En la estabilidad incidió la fuerte caída del euro.
Todo lo que suceda hoy en la plaza local depende de la evolución de la situación de Chipre. Los bonos en dólares quedaron muy afectados. Su rendimiento, ante la baja, subió al 15% y es una de las rentas más elevadas del mundo. Por si fuera poco, el mercado de riesgo en la Argentina está paralizado por el juicio de los fondos buitre en Nueva York. El 29 de marzo el Gobierno debe presentar una oferta creíble de pago de la deuda aún en default y la mejor alternativa que tiene a mano es la de ofrecer un bono Par sin quita con vencimiento en 2038. |