(AF) - El temor a que se produzca una devaluación aún más pronunciada en los próximos meses está estimulando a los inversores para salir a cubrirse con cualquier activo dolarizado que encuentren a mano. El fenómeno se percibe en la fuerte demanda que parece haber en la Bolsa local sobre los Cedear (los "certificados de depósitos argentinos), que son acciones de empresas extranjeras que cotizan en la plaza local, en pesos, pero que evolucionan con los precios en dólares de esas compañías, y no están ligadas al ciclo económico local. El volumen pegó un salto el viernes pasado y se mantuvo en buenos niveles ayer, a tal punto que el 60% de lo operado en renta variable estuvo representado por estos certificados. El promedio negociado en estos instrumentos fue de $ 8 millones diarios en la primera quincena de marzo. Pero el viernes se llegaron a operar $ 38,3 millones y ayer, $ 29 millones.
Los Cedear son útiles también para realizar las operaciones de contado con liquidación, el arbitraje que realizan para inversores para fugar divisas a través del mercado de capitales. El tipo de cambio implícito en estas operaciones quedó ayer en los $ 8,47.
La mayor concentración de negocios se empezó a registrar en jornadas en las que hubo mayor apetito por el dólar en todos los segmentos: el "blue" se disparó desde la semana pasada de $ 7,83 a $ 8,08; el billete mayorista creció de $ 5,07 a $ 5,105; y "contado con liqui" avanzó de $ 7,9 a $ 8,40. En el exterior, los inversores están previendo desde hace tiempo un dólar oficial de $ 6,80 para fin de año, y de $ 6,20 para octubre. Para llegar a ese precio, el Gobierno debería pagar el "costo político" de apurar el dólar a un ritmo vertiginoso de más del 40% anual. Durante la semana pasada, la tasa de apreciación del dólar oficial minorista local pasó del 15% al 30,9% anual. El avance del dólar oficial, en los términos que hoy lo está esperando el mercado, supone también considerar una suba no menor en el billete informal. |