Por VERONICA DALTO - Al final, la realidad económica siempre le termina dando la razón a los argentinos que, por su experiencia, insisten en ahorrar en dólares.
Con la escalada del blue de ayer, quienes decidieron comprar dólares en el mercado paralelo hace un año ganaron casi un 82%. Quienes empezaron a incursionar en las cuevas cuando el Gobierno prohibió la venta al tipo de cambio oficial para atesoramiento, en julio pasado, obtuvieron casi un 47%. Solamente en lo que va del año, el blue escaló un 29%.
Es que los pesos queman en los bolsillos frente a una inflación del 25,27% anual, como informó el Congreso hace unos días atrás, y el mercado no ofrece una renta en moneda nacional que ofrezca algún atractivo a los ahorristas argentinos: quien renovó mensualmente un plazo fijo en el último año sólo obtuvo un 16%. Cinco veces menos.
Desde julio del año pasado, el blue también es imbatible, ya que un plazo fijo rindió 11%. Y desde principio de año, 4%.
La dinámica es doble. El tipo de cambio paralelo, que ayer cerró en $ 8,75, sube porque el Gobierno cada día endurece más el cepo sobre el acceso al dólar libre para los privados, y deja sólo a los arbolitos del Microcentro para hacerse de billetes. Y las medidas cambiarias, la emisión monetaria para financiar al Tesoro y la inflación alimentan las expectativas de devaluación en un país que ya vivió incontables experiencias de este tipo.
En tanto, las tasas que pagan los plazos fijos en pesos se mantienen en el 15% anual, negativas en términos reales.
Para subir las tasas, el BCRA tendría que dejar de financiar al Tesoro. Eso implica un ajuste muy grande, de 4 puntos del PBI, dijo Gabriel Caamaño, economista de la consultora Ledesma. En el corto plazo podría hacer una política muy agresiva de absorción, para esterilizar parte de lo emitido, pero el impacto recesivo sería importante porque sacaría liquidez al sector privado, agregó.
Es que la política monetaria está hoy subordinada a financiar el déficit fiscal, mediante adelantos transitorios y giro de utilidades, lo que genera una emisión de dinero que crece al 40% interanual. La mitad para el sector público.
Para los privados ésta es la causa de la inflación por encima del 20%, que le gana a las tasas de interés pero no al dólar paralelo.
Hoy el blue está vinculado con las expectativas de devaluación y el atraso del tipo de cambio oficial, dijo Carolina Monti, economista de la consultora Orlando Ferreres. Ayer el oficial cerró en 5,10 pesos.
A su vez el dólar blue alimenta las expectativas inflacionarias y retroalimenta el proceso.
La gente en la calle lo sabe, por eso aprovecha el dólar tarjeta o turístico. Y en la city se especula sobre un desdoblamiento cambiario.