Por JULIÁN GUARINO - Fue un día tranquilo, casi de reflexión, acorde con la fiesta de la pascua judía o Pesaj, que arrancó anoche con la aparición de la primera estrella en el cielo. Si bien una parte del mercado marcó ausente en las mesas de dinero y prefirió conmemorar un año más de la reconquista de su libertad después de vivir en el exilio bajo el régimen de esclavitud impuesto por el Faraón egipcio, la parte de operadores que sí lo hizo prácticamente se dedicó a calcular la probabilidad de que la selección argentina de fútbol gane hoy en La Paz en los 3.600 metros de altura, antes que a realizar alguna compra-venta de dólares. Son jornadas cargadas de Coca light, ensalada Caesar y café cortado en jarrito... y nada más. Aquí y allá algún guefilte fish. Los teléfonos se usan poco, por razones obvias, después del baño de realismo mágico que significó el llamado de Guillermo Moreno con la intención de ponerle precio al dólar ilegal. Los cambistas informales más grandes, de ellos hablamos, tienen expresamente prohibido hacer blue hasta nuevo aviso. El horizonte son, al menos, 10 días. El ultimátum se los dio el secretario de Comercio Interior el último viernes, al hablarle a un decano del mercado como Alfredo Piano. Es el interlocutor elegido por Moreno. La explicación de los cambistas que tienen oficina o local a la calle es que ellos no tienen nada que ver con el blue, pero que el mensaje lo hacen correr. Por ende, con pocos negocios, el precio del dólar informal bajó 21 centavos producto de la falta de liquidez. Los $ 8,27 que se pagaron ayer, dicen, son, en parte, ficticios, ya que el volumen es una décima parte del que se hacía en los últimos días. Y a ello hay que sumarle que la cotización todavía se encuentra lejos de los $ 6 que pidió Moreno el viernes, cuando los cueveros realizaron operaciones chicas y sólo lo hicieron con sus clientes habituales y rechazaron operaciones de personas poco frecuentes. Anuncios que no lleganLos días venideros se abren con un interrogante sobre el potencial anuncio de medidas que tendrían lugar luego de la semana santa. Según dos grandes operadores de dólar acostumbrados a realizar negocios con empresas, la caída del blue será directamente proporcional con la posibilidad de un anuncio económico. Especulan que, como en el Gobierno existen varias alternativas bajo estudio pero ninguna que concentre el apoyo de la mayoría, será más difícil imponer una medida. Y que se descartan anuncios. Cuando se descomprime el valor y baja algunos centavos, la intención del Gobierno de realizar modificaciones y anuncios se cae. Ya sucedió el año pasado cuando Aníbal Fernández y Guillermo Moreno salieron a presionar. Y ahora, es lo que puede pasar, ya que la cotización está bajando y seguramente abrirá aún más abajo después de Semana Santa, señala un broker. |