Este contexto no está reconocido en el discurso oficial, pero sí en los hechos. La inconsistencia cambiaria alienta la suba del dólar blue, porque el mercado percibe que se necesita una corrección del tipo de cambio para sostener a los exportadores. El Gobierno necesita emitir menos para descomprimir la inflación (que también presiona los costos en dólares de las empresas), pero no lo podrá hacer si no obtiene recursos fiscales sustitutos. Como se ve, el plan de pagos lanzado por la AFIP (idéntico al promovido en 2009 para cubrir el impacto de la crisis financiera global) no nace de la generosidad del Poder Ejecutivo, sino de sus necesidades.