La Cámara de Importadores de la Argentina (CIRA) celebró ayer la decisión del Gobierno de flexibilizar el ingreso al país de alimentos premium en busca de combatir la inflación, pero subrayó la necesidad de que esa medida se expanda a otros sectores de la industria. Así lo manifestó el gerente de Relaciones Institucionales de CIRA, Miguel Ponce, quien pidió a la Casa Rosada que esa apertura "no sólo se quede" en ese rubro, sino que continúe en "una dirección correcta", permitiendo a otros segmentos el reingreso de productos al país.
"Lo que está perjudicando y haciendo que se analice mal lo que ocurre en el campo del comercio exterior es obviamente el déficit energético", sostuvo, y agregó que "en enero subió arriba del 75%" del total de las importaciones de la Argentina, impulsado por el ingreso de combustibles.
En declaraciones radiales, Ponce avaló lo publicado ayer por Ámbito Financiero, acerca de la autorización por parte del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, a importar nuevamente alimentos y bebidas del segmento premium. "La información que tenemos es que esto habría comenzado a ocurrir", sostuvo el vocero de CIRA, en referencia a la decisión oficial, que busca frenar el alza de precios de productos locales, diversificando la oferta en las góndolas. Al respecto, agregó: "No nos sorprende, a partir de las declaraciones de la Presidenta, cuando anunció que iba a utilizar la importación como una herramienta para la lucha antiinflacionaria".
"Lo que nosotros estamos esperando es que esto no sólo se quede en estos productos premium, sino que sea una dirección correcta como la que se inició cuando se levantaron las licencias no automáticas" a determinados productos importados, comentó Ponce.
También dijo que en el país debería haber un índice de importaciones "desenergizado", dado que el "déficit energético está perjudicando y haciendo que se analice mal lo que ocurre en el campo del comercio exterior". En este sentido, indicó que en enero subió más del 75%, y añadió: "Todo el superávit del año pasado, casi los 12.000 millones de dólares que tuvo la balanza comercial argentina, fue destinado a importación de energía".
"Para evitar estas distorsiones, que se diga que la importación está creciendo y no se tomen las medidas adecuadas de agilización, es necesario separar en el análisis el peso que tiene el déficit de la balanza", insistió. "No llegamos al 12% en la importación de productos terminados y bienes de consumo", completó.
La decisión de la flexibilización en las importaciones se conoció 10 días después de que Cristina de Kirchner anunció la reapertura en algunas líneas de alimentos para enfrentar el monopolio de dos empresas de este rubro.
Por ahora, los productos importados que ya se encuentran en las góndolas son básicamente lácteos (principalmente quesos especiales), embutidos, fideos, galletitas, sopas, aderezos, conservas, productos de snack, enlatados, vinos, cervezas, gaseosas y espumantes. Todos tienen por ahora precios más altos que los nacionales, con diferencias de entre un 10% y un 20% en sus similares. Otros, directamente no tienen competidor local. Para Moreno es una avanzada sobre lo que está dispuesto a hacer. En próximas liberalizaciones de importaciones podría avanzar en arroces, azúcar, aguas minerales y productos de mediano valor. |