Por Greg Ip - WASHINGTON — Si la Reserva Federal de Estados Unidos aumenta las tasas de interés la próxima semana, tal como se espera, completará la primera fase de lo que parece ser una campaña en dos etapas para que las tasas regresen a niveles considerados normales. La primera fase involucra una pronta alza de la tasa interbancaria de los niveles de junio, del 1%, la más baja en 46 años, a alrededor de un 2%. Probablemente, la Fed completará esta fase entre sus reuniones de mediados de la semana entrante y diciembre. Se espera que el próximo martes la entidad eleve la tasa interbancaria, o de fondos federales, que cobra por préstamos a un día entre bancos, del 1,5% al 1,75%. En la segunda etapa de su ajuste monetario, la Fed buscará subir las tasas a un nivel más neutro que ni estimule ni desincentive el crecimiento. Pero la velocidad con la que aumente las tasas dependerá de los datos de la economía, en especial el impacto de los precios del petróleo. Aunque los funcionarios de la Fed no aluden a su esfuerzo como una campaña en dos etapas, varios concuerdan en que se trata de una caracterización razonable. Los comentarios de algunas autoridades de la Fed también apuntan en esa dirección. Sandra Pianaltom, presidenta del Banco de la Resera Federal de Cleveland, manifestó el viernes estar "convencida que la actual tasa del 1,5% está por debajo de lo neutral", nivel que situó entre un 3% y un 5%. Un día antes, Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal de San Francisco, señaló que una tasa de fondos federales neutra se ubicaría probablemente entre un 3,5% y un 4,5%. "Con una tasa tan baja como la actual, hay razón para suponer que las tasas van a seguir subiendo...". Tales comentarios implican que a medida que la tasa de fondos federales se acerca a un 3%, la Fed tendrá menor urgencia para aumentarla. Pero aún no está claro cuándo la Fed iniciará la segunda etapa. Además, los funcionarios del organismo dicen que no están volando con "piloto automático" y reaccionarán en caso que la expansión sufra algún traspié, sin importar el nivel en el que estén las tasas de interés. No obstante, los funcionarios parecen ansiosos por elevar la tasa interbancaria a entre un 2% y un 2,5%, lo que eliminaría buena parte del relajamiento monetario "de emergencia" que tuvo lugar entre 2001 y 2003 tras los atentados terroristas, los escándalos empresariales y temores a que se produjera deflación. En un nivel de 1,75% o mayor, la tasa interbancaria se ubicaría firmemente por encima de la inflación subyacente, en la actualidad en un 1,5%, por vez primera desde fines de 2001. Los funcionarios de la Fed creen que una tasa de interés real de cero o negativa es una receta para desatar presiones inflacionarias dentro de uno o dos años. Algunos creen que una tasa real levemente positiva deja a la Fed en una posición menos vulnerable en caso de que la inflación se acelere y también les deja mayor espacio para maniobrar si la economía recibiera un golpe. Con una tasa de entre un 2% y un 2,5%, la Fed entraría en la segunda fase de su campaña para normalizar las tasas de interés, en la cual sus acciones dependerán más de la evolución del crecimiento y la inflación. Los economistas de Wall Street están divididos acerca de los pasos a seguir por la Fed después de la reunión de la próxima semana. Algunos piensan que el organismo hará una pausa a partir de noviembre. En su testimonio al Congreso la semana pasada, el presidente de la Fed, Alan Greenspan, insinuó que espera que el período de debilidad por el que atraviesa la economía estadounidense acabe pronto, siempre y cuando los precios del petróleo no vuelvan a dispararse. Si su análisis es certero, habría menos razón para hacer una pausa. Aunque los datos de inflación y crecimiento de los últimos meses han sido sorprendentes, en la Fed parecen satisfechos con el incremento paulatino de las tasas. El gobernador de la Fed, Ben Bernanke, aseveró en una entrevista el mes pasado que "hace dos o tres meses eramos fustigados por no actuar a tiempo para contener la inflación, la que estaba subiendo demasiado... Ahora dicen que la Fed está ajustando las tasas en momentos que la economía se está desacelerando... Creo que los riesgos están equilibrados…y por eso nuestra política parece bastante apropiada". |