Tras la oferta del Gobierno argentino de reabrir el canje en las mismas condiciones que en 2010, los inversores acentuaron el comportamiento que ya venían mostrando en los últimos meses. Así, privilegiaron los bonos argentinos emitidos con ley local por encima de los que fueron colocados bajo legislación Nueva York. El temor obvio es que un fallo contrario de la Cámara de Apelaciones neoyorquina fuerce al Gobierno a impedir el normal pago de la deuda.
El caso más notorio es el del Global 2017, que se mueve al ritmo de las novedades judiciales. Tras haber superado los u$s 90 en el arranque del año, fue cayendo gradualmente y ahora acumula una merma superior al 15%. Su rendimiento a u$s 76,50 llega al 17,45% anual en dólares. El Bonar X, que también vence en 2017, paga intereses semestrales, pero fue emitido bajo legislación local, presenta un panorama diferente, ya que rinde un 13,27%. De esta forma, la brecha de rendimiento que separa a ambos supera los 410 puntos básicos (4,10% anual).
Sucede algo similar con otros títulos emitidos con ley neoyorquina. El Discount, por ejemplo, vale u$s 56,6 mientras que el emitido con legislación local cotiza a u$s 61. La brecha de rendimientos, pese a ser títulos casi idénticos, marca una diferencia superior a los 100 puntos a favor del segundo. El Par en dólares con ley Nueva York tiene un precio de 32,7 contra 35,4 de los de legislación local.
Esta distancia era exactamente la inversa a la que existía hasta hace pocos meses, cuando se privilegiaba aquellos títulos emitidos con legislación neoyorquina. Se los consideraba más seguros que los emitidos con ley local. Pero el Gobierno ya ha dado muchas muestras de voluntad de pago y de hecho cumple con normalidad con todos los vencimientos en dólares. Sin embargo, la Justicia neyorquina podría bloquear los pagos de deuda emitida con esa jurisdicción, lo que provocaría en la práctica un default técnico.
Ayer, la consultora Quantum Finanzas sugirió que la decisión podría tomar varios meses. Sucede que tras la oferta argentina, la Justicia le dio tiempo hasta el 22 de abril a los bonistas para que contesten. Y luego se convocaría a un grupo de expertos para que vuelquen su opinión sobre la controversia.
Pese a que estarían fuera de las demandas judiciales, otros títulos argentinos también sufren la consecuencia de estos altos niveles de incertidumbre. En primer lugar, los bonos emitidos con legislación local, que si bien no caen tampoco recuperan posiciones.
Después están los títulos emitidos por las provincias, tanto con legislación neyorquina como inglesa (el caso de la Ciudad de Buenos Aires). Además de estar pagando normalmente sus compromisos, no se verían alcanzados por un fallo contrario. Y a la lista se le agrega la situación de los bonos emitidos por las empresas también en Nueva York. Los valores cayeron mucho en las últimas semanas, reflejando lo que sucede en realidad con el mercado de la deuda soberana.
Si bien las empresas están a salvo de un fallo judicial, los inversores temen sobre el peligro de convertibilidad y transferencia, es decir que el Banco Central les niegue la compra de dólares para pagar deuda o que les impida girarlos al exterior. |