No sólo reconocían que faltó gente en la calle, en parte por la magnitud de la tormenta; también se lamentaban porque la presencia de Mauricio Macri en el llano, junto a los vecinos, no hayan sido difundidas con la intensidad que se mostró por la tarde de ayer a la presidenta Cristina Kirchner, en La Plata. Por caso, Macri recorrió ayer varios barrios porteños, como Mataderos y Saavedra, pero no se difundió una sola foto.
Es que al macrismo lo sorprendió el temporal con gran parte de su Gabinete en vacaciones. No sólo el propio Macri tuvo que volver de apuro desde Brasil, el martes por la tarde. El jefe de Gabinete Horacio Rodríguez Larreta regresará recién hoy de Europa, al igual que el secretario de Gobierno y encargado de la comunicación Marcos Peña, quien se encuentra en Tierra del Fuego. Nadie supo precisar el paradero de Daniel Chaín, ministro de Desarrollo Urbano y encargado de las obras de infraestructuras para evitar las inundaciones.
Ante las críticas propias y ajenas, Macri salió ayer a defenderse por su ausencia: Soy un servidor público, necesito descansar unos días por año, dijo en declaraciones a radio La Red. Excusa que para muchos en el PRO fue poco oportuna, en medio de la bronca y el dolor de los vecinos afectados por el agua.
Esas diferencias internas también se ven hacia adelante. Un sector del PRO encabezado por la vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal, y algunos legisladores, entre ellos, Cristian Ritondo, consideran que además de las líneas de crédito subsidiadas del Banco Ciudad (Ver página 7), también se debería aplicar la eximición o al menos una quita en impuestos como ABL y patentes.
Vidal reunió por la tarde a funcionarios y legisladores (entre ellos, Ritondo, Fernando De Andreis y Enzo Pagani) en el Salón Dorado de la Casa de Cultura para hacer una autocrítica. Les entregó chalecos amarillos y les pidió que salieran a poner la cara casa por casa. Allí salió el reclamo para implementar una rebaja impositiva que ayude a los afectados y evite que el costo político a pagar en las elecciones sea mayor.
Macri no lo descarta. De hecho, pidió a la secretaría de Hacienda porteña información para poder analizarlo. Pero ayer por la mañana, en una conferencia de prensa que brindó tras la reunión de Gabinete, se mostró reacio por las dificultades para su implementación.
El jefe de Gobierno volvió a culpar al cambio climático por la tragedia, y esta vez, evitó los cruces con la Casa Rosada, tal como se acordó en la reunión matinal. En tono más conciliador que el día anterior, llamó a un acuerdo entre Nación, Ciudad y Provincia para poner enmarcha las obras hídricas en el Área Metropolitana.
Reveló además que se comunicó con el gobernador Daniel Scioli para solidarizarse por la situación que se vive en La Plata y para poner a su disposición los equipos de emergencia. Y sostuvo que no recibió ningún llamado de la Casa Rosada.