En el mercado cambiario informal la demanda por divisas se enfrentó a repetidas inyecciones de oferta barata atribuida a sociedades afines al Gobierno, que terminaron por deprimir el precio.
Más allá del precio de cierre, el blue se mostró dinámico a lo largo de todo el día, con varios cambios de dirección a la suba y a la baja en pocas horas.
El dólar informal cotizó en forma tutelada por segunda rueda consecutiva, después de la depresión que sufrieron los volúmenes operados durante las dos semanas cortas pasadas.
El blue arrancó con la referencia de $ 8,40 a la que se pactaban la mayoría de las operaciones de última hora del viernes pasado, y llegó a caer hasta a $ 6,30 antes de mostrar un pequeño rebote sobre el final del día.
Estuvieron dando todo el día, con ventas que no fueron muy grandes pero sí repetidas, dijo un operador en referencia a las ventas que en la plaza ilegal atribuyen a firmas amigas del Gobierno y que contribuyen a bajar al blue. Parece que es una nueva modalidad, antes intervenían cuando el precio llegaba a un pico, ahora la actitud es más preventiva, agregó.
El blue se disparó a $ 8,75 el jueves 21 de marzo pasado y forzó una reacción oficial. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner convocó a una reunión de urgencia a su gabinete económico. Tras ese encuentro, se multiplicaron los controles del Banco Central al mercado cambiario y las multas (en total $ 12 millones a 9 casas de cambio). Varias de las principales cuevas reducen sus operaciones a clientes de confianza en forma exclusiva y muchas veces salen del mercado vendedor durante varias horas.
Como resultado de los renovados controles, el volumen operado en la City cayó en forma considerable durante las últimas semanas.
Las operaciones entre clientes conocidos se concretan, y no al precio blue sino a otro pactado entre las partes, pero lo que no se hace es dar precios de venta para no atraer controles, dijo un operador.
El dólar oficial, por su parte, se mantuvo en $ 5,14 para la venta, mientras que el mayorista retrocedió 1 milésima contenido por la intervención del Banco Central.
La entidad conducida por Mercedes Marcó del Pont compró u$s 20 millones según dijeron fuentes del propio BCRA en un mercado que operó un volumen saludable de más de u$s 200 millones. Con esta compra el Central acumula u$s 120 millones comprados en el mes, tras dos meses en los que actuó como vendedor.