Desde ayer y hasta nuevo aviso, la administración de José Mujica dio inicio a la política de cero kilo para el ingreso de mercaderías de parte de uruguayos que cruzan la frontera para comprar y regresar el mismo día, según informó la Dirección Nacional de Aduana (DNA). La medida había sido reclamada por cámaras empresarias y comerciantes de pueblos fronterizos para preservar las fuentes de trabajo, según consignó la agencia EFE.
El deme dos proliferó en los últimos meses en la frontera, al ritmo del desdoblamiento cambiario. Básicamente, los uruguayos pueden cruzar, cambiar dólares al precio blue o pactar con los comerciantes un dólar celeste y hacerse de productos a precios más convenientes.
Según Leopoldo Cayrús, presidente de la Asociación Comercial de Fray Bentos, al otro lado de Gualeguaychú, la diferencia de precios puede llegar hasta el 60% para la adquisición de alimentos, bebidas, combustible, ropa y artículos de higiene y belleza, afirmó en declaraciones al diario El Observador.
La política de cero kilo, significa la prohibición de ingresar mercaderías desde los pasos de frontera en Colonia, Carmelo, Nueva Palmira, Fray Bentos, Paysandú, Salto y Bella Unión y no incluye a las ciudades fronterizas con Brasil ni al puerto de Montevideo, desde donde los fines de semana muchos uruguayos viajan a comprar a Buenos Aires.