Diez universidades argentinas van a una feria en Shangai para buscar atraer una parte de la numerosa legión de estudiantes chinos que cada año estudian en el exterior. La Argentina intentará aumentar el intercambio con China, exportando por primera vez servicios educativos. Diez universidades participarán de la China Education Expo, la principal feria de estudios de ese país, para captar así a una parte de los casi 120.000 alumnos que anualmente optan por estudiar en el exterior. De esta manera, el sector educativo buscará aprovechar el aumento de los intercambios con el gigante asiático y abrir un mercado hasta ahora poco explorado y con un enorme potencial para las universidades locales.
En coincidencia con el gran crecimiento económico de China durante los últimos veinte años y de la mejora de los ingresos de la población, aumentaron tanto el número de alumnos que buscan completar estudios universitarios como la oferta educativa. Sin embargo, las más de 1.100 universidades (todas estatales) que existen en China no tienen capacidad para absorber a los 17 millones de chinos que en la actualidad aspiran a lograr títulos de grado. El bajo número de cupos que ofrecen las universidades y la explosión en la demanda de vacantes llevaron en los últimos cinco años a más de 350.000 estudiantes a realizar sus carreras en otros países. Así, la nación asiática es hoy el mayor exportador de estudiantes del mundo, beneficiando principalmente a Estados Unidos, Japón, Alemania, Australia e Inglaterra, que son los destinos más elegidos en un mercado global que mueve u$s 30.000 millones anuales.
Algunas de las diez universidades argentinas que viajarán a Shangai son la del Salvador, Belgrano, IAE-Austral, Nacional de Formosa y Nacional del Noreste, muchas de las cuales ya realizan intercambios con China. Además de establecer contacto directo con los potenciales estudiantes, todas ellas intentarán cerrar nuevos acuerdos de cooperación con algunas de las casas de estudios de ese país y con dependencias municipales que tienen la función de controlar y gestionar los estudios en el extranjero.
Una parte de las universidades que participarán de la feria comenzarán por promocionar sus programas de español para extranjeros, aprovechando el creciente interés que este idioma tiene entre los chinos. "Cada vez hay más demanda de nuestro idioma entre los estudiantes pero no tienen profesores ni cursos, por lo que es una oportunidad que la Argentina debe aprovechar", sostuvo Ernesto Fernández Taboada, director ejecutivo de la Cámara de Comercio Argentino-China. Es por esto, que la Universidad del Salvador (USAL) y la de Belgrano (UB) van a ofrecer cursos intensivos de español de un año de duración, de los que ya están participando alumnos de China. "El año pasado recibimos cinco, pero este ciclo van a terminar llegando veintitrés y esperamos multiplicar ese número después de nuestro viaje", afirmó Diana Schiro, Coordinadora General de los Programas Internacionales de la UB, quien espera que en el futuro también puedan atraer estudiantes chinos a las carreras de grado y posgrado.
Por su parte, el IAE promocionará un programa de intercambio trimestral de MBA que se dicta en inglés y que podría ser de interés para quienes busquen comerciar con América Latina. "También manejamos la posibilidad de armar un programa de corta duración, específico para hombres de negocios chinos", explicó Patricio Fay, Director de programas internacionales de la Escuela de Negocios de la Universidad Austral.
Además de tener un alto nivel y una gran variedad de carreras, la Argentina ofrecerá como una de sus principales ventajas el menor costo de los estudios en comparación con otros mercados. En promedio, los alumnos chinos pagan en su país u$s 600 anuales para estudiar en las universidades públicas, en muchos casos gracias a los préstamos especiales que entrega el Gobierno, pero el costo de hacerlo en el exterior es mucho más elevado. Por ejemplo, un año de carrera en Inglaterra o Japón puede costar cerca de u$s 20.000. En cambio, los estudios en una universidad argentina sumados al costo de mantenimiento apenas llegaría a la mitad de ese valor. "En este aspecto tenemos grandes ventajas, y es uno de los valores que intentamos explotar para atraer nuevos estudiantes a nuestro curso de español", señaló Fernando Lucero Schmidt, vicerrector de Investigación y Desarrollo de USAL.
En diálogo con El Cronista, el cónsul argentino en Shangai, Miguel Velloso, sostuvo que si las universidades pueden capitalizar esta oportunidad, el país podría convertirse en una puerta de acceso privilegiada de China al Mercosur y a América latina, aprovechando el creciente interés por la región y por el español. |