Por Silvia Pisani - WASHINGTON.- La posibilidad de una caída en el consumo doméstico y su consecuente impacto en la marcha de la economía figuran entre las principales advertencias específicas que para la Argentina hizo el Banco Mundial (BM) en su diagnóstico de la región. Como suele ocurrir en cada asamblea del Fondo Monetario Internacional (FMI), la entidad que preside el coreano Jim Yong Kim difunde su propio pronóstico con perspectivas específicas para América latina. A cargo de su economista jefe, Augusto de la Torre, el informe regional previno sobre una "ralentización" de los vientos de cola que en los últimos años empujaron el crecimiento, una tendencia que afectará, entre otros, a nuestro país y a Brasil. "La Argentina y Brasil son los únicos países de la región cuya pauta de crecimiento se sitúa por debajo del promedio para todo el bloque", previno De la Torre. Una de sus afirmaciones más sugestivas fue la que apuntó a la inviabilidad de una búsqueda de competitividad de las exportaciones basada en el trabajo barato y "los tipos de cambio subvalorados", algo que parece -dijo- "políticamente inviable y para nada óptimo desde lo económico". El promedio de crecimiento regional es de 3,5 por ciento. Para la Argentina, la proyección del BM es de 2,8 por ciento, pero el organismo previno también que "podría revisarse hacia la baja" en razón de recientes fenómenos, entre los que sitúa el clima y el reciente incendio de una refinería de la petrolera YPF. La otra prevención apunta a una "estabilización" o, incluso, "posible declinación" del consumo interno, punto que ha sido hasta ahora uno de los pilares del modelo económico del Gobierno. "Vemos crecimiento del consumo de forma significativa en Brasil, Chile, Ecuador, México y Paraguay", pero con tendencia a "estabilizarse o incluso, declinar" en la Argentina, entre otros países del bloque, precisa. La difusión del informe sobre América latina fue uno de los platos fuertes del día en la asamblea de primavera del FMI y el BM. El otro fue la presentación del Informe de Estabilidad Financiera, en el que la Argentina figura como uno de los países emergentes con mayor riesgo crediticio (ver aparte). En todo caso, el llamado que se hizo fue a que los países de la región impulsen reformas que les permitan aumentar la productividad, "de modo de asegurar un crecimiento acorde con los avances de la última década, de cara a un ambiente económico internacional más complejo", según dijo De la Torre. Al avanzar en las variaciones que pueden producirse, la presentación del economista citó, por caso, cómo Venezuela y la Argentina eran, hasta hace poco, dos de los países de la región que crecían abiertamente por sobre la media regional. Hoy ya no es así y la Argentina se sitúa por debajo. "Mientras disminuye el viento a favor, la capacidad de los países latinoamericanos para crecer por encima del 3,5 por ciento depende críticamente de sí mismos", agregó el economista. Para hoy está prevista la llegada de la delegación argentina, con el ministro Hernán Lorenzino a la cabeza. La expectativa es la posibilidad de que avance en tratativas para evitar la nueva sanción que recaería sobre la Argentina en septiembre si, para entonces, no tiene mejoras concretas en sus cuestionados índices de inflación y crecimiento económico. Según trascendió en Buenos Aires, una de sus últimas gestiones antes de partir fue un encuentro con directivos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) para interiorizarse del proyecto del futuro indicador de precios minoristas con el que se comprometió ante el Fondo. La Argentina insiste en que ese indicador no estará listo "antes del último trimestre del año" y que sólo podría estrenarse "a partir del año que viene". No se sabe si eso, en caso de cumplirse, será suficiente para sortear la nueva sanción que podría caer en septiembre. Lo otro que sí está al caer es el nuevo paso en el proceso judicial planteado en Nueva York por los llamados fondos buitre, que, no más allá del lunes próximo, deben dar su respuesta sobre la oferta de canje que elevó la Argentina. Además de Lorenzino, llegarán también el secretario de Finanzas, Adrián Cosentino, y la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont. El más riesgoso entre los emergentes- A pesar del doble canje de deuda y de los esfuerzos por terminar el litigio con los "fondos buitre", la Argentina se mantiene como la economía emergente con el mayor riesgo crediticio, según datos presentados ayer en la asamblea del FMI.
- La afirmación figura en el Informe de Estabilidad Financiera Global, que fue presentado ayer e incluye un ranking del riesgo crediticio de los países miembros en función de su desempeño en materia de deuda.
- La Argentina aparece como la economía emergente con el mayor riesgo crediticio, por arriba de Venezuela, que le sigue en el orden y, luego, fuera de la región, Ucrania y Egipto. En rigor, el mayor riesgo crediticio corresponde a Grecia, pero para el FMI ese país es una "economía avanzada".
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