|
|
| Morosidad bancaria: ya pasó lo mejor |
| ABC Mercado de Cambios S.C. comunica sobre la fuente de la siguiente nota: |
| Texto informativo:
24/04 - 09:13 Ambito Financiero |
Recomendar |
Imprimir |
|
Por: Jorge G. Herrera - El nivel de morosidad en la cobranza de los créditos bancarios a nivel nacional registró un leve aumento en 2012 y se ubicó en un promedio del 4,9% de la cartera total de préstamos. Si bien para los analistas no es aún un nivel preocupante, teniendo en cuenta que un año atrás se tocó un mínimo, se puede afirmar que ya pasó lo mejor en términos de calidad de cartera bancaria y ahora el deterioro del contexto macro pega de lleno en los deudores afectando la cadena de pagos y elevando los porcentajes de morosidad e incobrabilidad.
Al analizar la situación por destinatario del crédito, es decir, personas físicas versus empresas, y la región del país en la que operan los bancos (CABA, GBA y provincias) surgen diferencias regionales muy llamativas. Según un informe de la consultora Curat-Martínez Larrea, "sin considerar los préstamos bancarios al sector público y al financiero, la morosidad del sector privado no financiero a nivel nacional es del 5,5%, con un comportamiento de pagos bastante similar de las personas con respecto a las empresas". Pero ocurre que el estancamiento de la actividad económica, la caída de la inversión privada, más el efecto del atraso cambiario y el aumento de los costos operativos están impactando de manera muy distinta en las economías regionales. No es lo mismo la Pampa Húmeda con la soja y el maíz, que las provincias ligadas por ejemplo a la vitivinicultura, la fruticultura, o al ajo y la miel. El informe muestra que por este cóctel recesivo la región de Cuyo aparece como la más castigada de todas, con los más altos niveles de morosidad tanto en préstamos a empresas (pasó de un 3,6% al 7%) como a personas (de un 6,3% a un 7,6%). Le siguen en morosidad de las financiaciones a empresas la región Patagónica (se mantiene en el 6.4%) y el área Metropolitana CABA-GBA (del 5,7% al 6,1%) mientras que en los créditos a personas físicas la región Norte (creció del 6,9% al 7,3%). En el otro extremo, la región Mesopotamia presenta el mejor comportamiento de pagos tanto en banca empresas (3,2%) como en banca personal (2,8%). Pero a nivel provincial se da además una alta dispersión en los porcentajes de cartera en situación anormal sobre el total de préstamos a personas; ya que mientras que en Chaco sólo el 2,3% de la cartera presenta problemas de pagos, en el otro extremo, en Tucumán llega al 15,7% (le sigue San Juan con un 14%, la Rioja con el 9,8% y GBA con un 7,1%). En las financiaciones a empresas se observa una menor dispersión en la calidad de la cartera a nivel provincial, con extremos en Misiones donde en situación anormal es sólo del 1,7% y San Juan donde alcanza la mayor dificultad de cobranza con el 10,8% (luego se ubican Río Negro con un 10,1% y Chubut con el 7,7%).
Ahora bien, bajo el actual contexto recesivo y junto con las nuevas exigencias del Banco Central para fomentar el crédito bancario al sector privado productivo, surge un gran desafío para los banqueros, sobre todo en términos de riesgo. En tal sentido los bancos tienen más margen de maniobra en los préstamos a personas que en los orientados a empresas por la mayor presión del Gobierno. En la cartera de préstamos para consumo pueden aplicar medidas tendientes a limitar precisamente el riesgo, siendo más flexibles en los créditos en las cuentas sueldos, por ejemplo aumentando los montos máximos, y menos flexibles en los créditos personales de mercado, manteniendo el stock. Y en la medida que pueden, ajustar el costo de los préstamos. Lo que resulta más complicado cuando se trata de créditos a empresas donde el BCRA ejerce un mayor control. De modo que los bancos compensarán la pérdida de rentabilidad vía mayor volumen y mayores tasas en los créditos personales de menor riesgo como los vinculados a las cuentas sueldos. El panorama es menos sencillo cuando se trata de empresas porque desde el año pasado están obligados por el BCRA a destinar una mayor porción de los depósitos a préstamos para la inversión. El semestre pasado al parecer pudieron cumplir con la normativa. Pero en el primer semestre de 2013, una vez agotada la cartera propia, deben salir a buscar nuevos clientes. Esto implica un mayor esfuerzo comercial y asumir mayor riesgo. A la luz del contexto económico, obligar a los bancos a colocar una mayor porción de los depósitos en la cartera empresaria con un congelamiento de precios, más un atraso cambiario, y la pérdida de rentabilidad no resulta la mejor receta. Porque querer aumentar el crédito no soluciona los problemas macro.
|
 |
| ABC Mercado de Cambios S.C. le acerca las noticias y novedades de mayor trascendencia relacionadas
con el comercio y operaciones cambiarias a través de una fuente
segura y confiable. |
|
Nota:
Haga click sobre la noticia o novedad que desea ver |
|
1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 |
|
|
|
|