Hace dos semanas el Banco Central comenzó a operar contratos de futuros de dólar a diciembre, lo que implicó un mensaje claro para el conglomerado de productores, exportadores y corredores de cambio porque estableció una devaluación proyectada implícita de 20% para 2013, ya que los futuros a diciembre se convalidaron a un tipo de cambio de $ 5,87 por unidad de dólar.
“Por primera vez el Central nos da un dato firme sobre lo que puede pasar con el dólar de aquí a fin de año, ya que una cosa es decirlo y otra es celebrar contratos de dólar futuro donde además de fijarle un precio debe responder con recursos”, señalaba por ese entonces el jefe de la mesa de dinero de un banco de capitales extranjeros.
Ayer en el Rofex rosarino el contrato de dólar a futuro que vence en diciembre cerró en $5,955, lo que marca que los operadores esperan que a fin de año la devaluación anual llegue a 21% en 2013. La cifra no está lejos de los cálculos oficiales. Ya a principios de año el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, había dicho: “No es descabellado pensar que el tipo de cambio pueda cerrar 2013 cerca de los $ 6”. Sin embargo, en el Presupuesto 2013, el tipo de cambio promedio estimado fue de $ 5,10, número que fue superado a mediados de marzo en las casas de cambio y principales bancos de la city porteña. El tipo de cambio oficial cerró ayer a $ 5,18 para la venta,con devaluación del 5% en el año.
Entre los bancos que comparten la visión de Moreno figuran HSBC, Credit Suisse y Citigroup Global Mkts que pronostican que la divisa valdrá $ 6 a fin de año.
Otro mundo es la expectativa que reflejan los contratos a futuro de dólares contra pesos que se operan en el mercado de Nueva York. El de tres meses cerró ayer en $ 5,68 mientras que a septiembre se operaron a $ 6,34 frente a los $ 5,34 y $ 5,62 en los que finalizaron en el Rofex.
Los Non Deliverable Forwards (NDF, por su sigla en inglés) son contratos con los que las empresas multinacionales que operan en el país se cubren frente a posibles variaciones abruptas del tipo de cambio. Generalmente, operan a precios que están por encima del que se pacta en los mercados de futuros argentinos, el Rofex y el Mercado Abierto Electrónico (MAE), donde la presencia oficial es la que fija el tono.