| Por Javier Blanco - La Bolsa porteña dio ayer una nueva muestra de la correlación existente entre la tasa de ajuste del dólar en las negociaciones libres y la de los precios de las acciones de las empresas. El Merval avanzó 0,95%, pese a un contexto global de negocios desfavorable (Wall Street puso fin a su rachita alcista) y al cabo de la rueda de mayor actividad en lo que va del año, con negocios por $ 162,3 millones con acciones locales -62% más que el día previo- o papeles extranjeros. Buena parte de las compras, coincidieron los operadores, fueron impulsadas por la necesidad de adoptar coberturas frente a la persistente y acelerada tendencia a la depreciación del peso en negociaciones libres. De hecho, el Merval, que durante el último trimestre de 2012 promedió los 2400 puntos, ahora supera los 3600, con lo que se ubica en máximos que no rondaba desde los últimos días de 2010 y en un contexto económico muy diferente. "Está claro que la evolución del dólar paralelo es uno de los principales factores de explicación", había advertido días atrás la consultora Delphos Investment. |