Por MATÍAS BARBERÍA - A contramano de lo que pasó con las cotizaciones paralelas del dólar, el Banco Central contuvo el deslizamiento del dólar formal en el mercado mayorista durante el mes de abril. Digitada por la entidad conducida por Mercedes Marcó del Pont, la divisa estadounidense avanzó 1,26% en el mes hasta $ 5,187, a un ritmo casi diez veces menor que el 11,5% que mostró el blue. En el primer mes de salida al exterior de la cosecha gruesa, además, el BCRA logró comprar unos u$s 620 millones, el 40% de lo que compró en el mismo mes del año pasado.
A través del control que ejerce sobre el mercado cambiario mayorista, el BCRA se alejó de la pauta de un dólar a $ 6 para fin de año que marcó a principios de año el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, y que guía las expectativas en el mercado para diciembre. El avance del dólar mayorista en el mes equivale a una tasa de apreciación anualizada del 15,46%, muy por debajo del 22% que mostró en el último mes del año pasado.
En el mercado, creen leer que la decisión del Central responde a una estrategia frente a la escapada del blue. Nos estamos acostumbrando a que cuando sube el paralelo, el ritmo de suba del oficial se detiene. Calculo que se trata de una cuestión de expectativas, es decir, que tratan de calmar las previsiones de devaluación de esta manera, sostuvo un operador cambiario.
Las señales de que la autoridad monetaria está dispuesta a contener el oficial todo lo que sea necesario también se vieron en el mercado de futuros. El martes, último día hábil de abril, fue día de cierre de los contratos a futuro, y se operaron u$s 700 millones en los que el BCRA tuvo una participación estelar. Los nuevos contratos operados a diciembre muestran un dólar a $ 5,87 para el cierre del año, también por debajo del precio que marcó Moreno.
Sin embargo, las señales de calma no son muy creíbles para los operadores. La lógica de que planchando al oficial das seguridades en el informal es como mínimo discutible, dijo un corredor. Primero que al moverse tan lento, amplía cada vez más la brecha con el blue y el contado con liqui y, segundo, en realidad da una señal pésima para la venta voluntaria de divisas, concluyó.
Más allá del ritmo de devaluación, la política de acumulación de reservas a través de compras en el mercado cambiario tampoco le está saliendo del todo bien al BCRA. En la última rueda del mes la entidad no intervino, con lo que cerró su intervención con un saldo comprador de u$s 620 millones. Fue su mejor mes del año, si se tiene en cuenta que en enero compró sólo u$s 99 millones y, en los dos meses siguientes, vendió u$s 360 millones.
Pero si se compara con abril del año pasado, cuando el Central compró más de u$s 1.600 millones, la cifra muestra lo mal que le fue a Marcó del Pont. A pesar de liquidaciones de exportaciones por casi u$s 180 millones al día, la autoridad monetaria apenas pudo comprar u$s 3 de cada u$s 10 que ingresaron los exportadores.