Por Silvia Pisani - WASHINGTON.- A la Argentina se le siguen abriendo frentes en el terreno comercial con los Estados Unidos. El gobierno de Barack Obama situó al país en la lista de los 10 en el mundo a los que "vigilará con carácter prioritario" en sus tratativas comerciales, luego de reprocharle reiteradas violaciones a la propiedad intelectual, la venta de productos "truchos" y piratería. Junto con Chile y con Venezuela, entre sus pares de la región, la Argentina quedó incluida en un reducido listado de países a los que la administración demócrata pone bajo la lupa por sus violaciones de las buenas prácticas comerciales. Así consta en el informe que ayer divulgó la Oficina del Representante Comercial norteamericano (USTR, por sus siglas en inglés). El texto desliza la posibilidad de represalias si los países en esa condición no reaccionan al llamado de atención para evitar ese tipo de prácticas. En el caso de la Argentina, se habla de una "creciente piratería" en el área digital y en el rubro referido a patentes farmacéuticas. "Los países en esa lista representan las preocupaciones más significativas en lo que refiere a la insuficiente protección de propiedad intelectual o, dicho de otra manera, limitaciones para que quienes tienen debidamente registrados sus productos puedan acceder al mercado" en buena fe, dice el informe. Fuera de América latina, la Argentina comparte esa categoría junto con Argelia, India, Indonesia, Paquistán, Rusia y Tailandia. En todos los casos, lo que la administración demócrata anuncia es la búsqueda "en el transcurso de este año" de un "compromiso intenso" con esos países para la búsqueda de soluciones. En el caso de la Argentina, urge a las autoridades "a tomar acciones para evitar la piratería" digital. Les solicita, también, que protejan el mercado contra el uso indebido y la copia de productos farmacéuticos. Más aún, les pide que tomen medidas para evitar el perjuicio de aquellos que ven cómo se revelan o trascienden sus fórmulas durante el proceso de pruebas previas al pedido de aprobación y patente en el país. El USTR es la misma oficina que elaboró el informe en el que se basó el presidente Obama para firmar de puño y letra la medida por la cual a la Argentina se le suspendieron beneficios arancelarios como represalia por el incumplimiento de normas financieras internacionales. La oficina trabaja también en el expediente que se abrió contra el país ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), donde se lo acusó de poner trabas a la importación de productos. El comercio es una de las prioridades para la diplomacia en la administración demócrata. La ex secretaria de Estado Hillary Clinton la definió como "una de las formas modernas de la diplomacia", y su sucesor, John Kerry, mantiene esa línea. El gobierno de Cristina Kirchner prometió "ampliar las exportaciones" de productos argentinos a este mercado. Su nueva embajadora, Cecilia Nahón, se comprometió públicamente en esa dirección.. |