Por: Carlos Burgueño - Hasta no garantizar un superávit comercial de u$s 10.000 millones, no se normalizará la aprobación de permisos para importar. Y se intentará, incluso, conseguir la cifra antes de las elecciones legislativas del 27 de octubre. Ésta fue la orden que llegó desde el Ejecutivo a la múltiple conducción que tiene hoy la economía argentina. La otra, cuidar las reservas y detener todo lo posible la fuga de divisas que llevó a los activos del Banco Central a un nivel de algo más de u$s 39.000 millones. Y obviamente, el primer soldado para la aplicación de esta política será el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, junto con su lugarteniente, la secretaria de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri. El funcionario ya comenzó con su estrategia. Tal como adelantó este diario, nuevamente las importaciones se reducirán al mínimo indispensable.
La preocupación por garantizar la meta de superávit comercial tiene sus fundamentos. De continuar la tendencia del primer trimestre, es probable que esa cifra incluso no se alcance hasta diciembre o que directamente no se logre.
Los datos son contundentes. En el primer trimestre de 2011, el resultado superavitario fue de u$s 1.570 millones, mientras que en 2012 llegó a los u$s 2.968 millones. La meta de u$s 10.000 millones entre exportaciones e importaciones se logró recién en diciembre de 2011, cuando la cifra para ese año fue de u$s 10.014 millones. En 2012 la situación fue más holgada, y se logró la ansiada meta ya en agosto con unos u$s 10.014 millones, mientras que en todo el año el resultado fue de u$s 12.690 millones. La comparación entre ambos años necesita una aclaración importante: en 2011, año electoral, el Gobierno no necesitaba tanto dinero para hacer frente a los vencimientos externos y la situación fiscal era algo más cómoda. Además, aún el retraso cambiario no era tan alarmante y el cepo no existió hasta noviembre. En 2012, la situación cambió de raíz, ya que el retraso en el tipo de cambio se amplió y las necesidades para pagar deuda externa superaron los u$s 8.000 millones. Para mantener la capacidad de cumplimiento de esos vencimientos, fue que se necesitó rápidamente lograr esos u$s 10.000 millones. Esto llevó a Guillermo Moreno a inaugurar unas de sus políticas menos sofisticadas: limitar al mínimo indispensable las importaciones de bienes de cualquier tipo. En su visión económica, la medida dio resultado gracias a una reducción de las compras al exterior de un 7% contra 2011.
En 2013 la situación viene complicada. En el primer trimestre del año el superávit llegó a los u$s 1.310 millones, un 48% menos que el mismo período del año anterior. Esto fue provocado por una caída del 3% en las exportaciones, pero una suba del 5% en las importaciones en la comparación con el mismo período que en 2012. De continuar esta tendencia en el resto del año, el superávit llegaría a los u$s 10.000 millones recién en diciembre. Hasta marzo las culpas eran señaladas hacia los sojeros y su languidez a la hora de liquidar su cosecha. Se sabe que faltan no menos de u$s 5.000 millones en los datos de exportación, fruto de la soja que aún descansa en las silobolsas y que los productores se niegan a vender ante la especulación sobre una posible devaluación. Como desde el Gobierno se rechaza cualquier alternativa cambiaria, en el Ministerio de Economía se piensa ya en que será difícil convencer a los sojeros que vendan más.
Esta situación externa complicada se cruza con otra situación peligrosa para las existencias de divisas: la caída de las reservas, que con el ritmo actual difícilmente lleguen a los u$s 35.000 millones hacia las elecciones de octubre. Nuevamente, y en un año en el que el cronograma de vencimientos de deuda externa no es complicado (menos de u$s 4.000 millones), el Gobierno se ve en la necesidad de cuidar los dólares.
La intención oficial es que los datos de la balanza comercial comiencen a mostrar resultados positivos ya en mayo, cuando se espera que el número llegue a los u$s 800 millones; y de ahí que no baje de los u$s 1.000 millones mensuales. Así se podría llegar a los u$s 10.000 millones hacia septiembre u octubre. |