Por: Ignacio Olivera Doll - La tentación de sacar dólares con tarjeta de crédito del exterior, con un "blue" que saltó un 40% en sólo cuatro meses, pudo haberse visto demasiado irresistible. Y los grandes banqueros, como tantos particulares en la Argentina, terminaron por sucumbir a ella también esta vez: el Central desglosó el lunes una lista de 200 turistas que retiraron más de u$s 10.000 en efectivo de cajeros del exterior, en sólo tres meses, y que incluye a los propios directivos de los bancos extranjeros y nacionales. Lo hizo en las cartas que envió el lunes a doce entidades locales para exigirles una explicación sobre las extracciones en dólares que se realizaron durante el primer trimestre.
En el organismo de Mercedes Marcó del Pont admiten que el retiro por ese concepto alcanzó, sólo entre enero y marzo de este año, un total de u$s 120 millones. Y consideran que dejó una "clara evidencia de la intención de atesorar divisas" que tenían muchos de los clientes que mencionan en las cartas (a pesar de que, según su versión, esta vía de financiamiento en dólares está destinada hoy sólo a gastos de turismo y viajes. "Se trata de un comportamiento abusivo que hay que sancionar, y con el que hay que terminar", consideró ante este diario una fuente oficial.
Lo cierto es que las entidades no consensuaron todavía fijar nuevos topes a los clientes sobre las extracciones. Ayer, por caso, los principales referentes de los bancos extranjeros se reunieron en la sede de la asociación que los nuclea, ubicada en San Martín 229, para definir nuevas medidas al respecto, sobre las que sólo habría novedades la próxima semana.
En el sector saben que la carta del Banco Central no fue una simple consulta sobre algo que inquieta al Gobierno. Sino, concretamente, un "requerimiento de investigación presumarial" a partir del cual podrían sufrir la apertura de un expediente y recibir multas de hasta 10 veces el monto de la operación que no puedan esclarecer. Ámbito Financiero se comunicó ayer reiteradamente con las principales asociaciones de bancos (ADEBA y ABA) pero, tampoco esta vez, recibió comentarios.
"Si un directivo de banco visita cuatro países y en los cuatro se agota todo el stock que tiene disponible, queda claro que su intención no es gastarlo en el país de destino", insistió ayer un funcionario oficial.
La investigación que realiza el Central se enfoca en estos días sobre clientes premium del sistema financiero, que acceden a grandes límites mensuales en sus tarjetas de crédito por su elevado nivel de ingresos. Para el segmento más bajo de sus usuarios, los principales bancos comerciales, como el Galicia y el Santander, ya habían fijado un límite de $ 8.000 mensuales en octubre del año pasado (alrededor de u$s 1.500). La pregunta del Banco Central apunta a identificar con qué criterio permitieron en estos meses que algunos usuarios de tarjeta hicieran extracciones superiores a los u$s 5.000.
La carta del Central pretendió incomodar a los banqueros al consultarlos sobre extracciones que realizaron ellos mismos durante este año. Y al exigirles que certificaran si el giro de divisas que hicieron al exterior por estos retiros de cajeros estuvo relacionado efectivamente con el concepto de viajes y turismo, el único que, dicen, contempla la normativa e indicaría que "fue correcta la declaración de acceso del banco al mercado de cambios".
En los bancos interpretan esta embestida como un esfuerzo del organismo para sacar provecho de un vacío normativo, que los obligaría a pagar el costo de limitar al máximo, o eliminar completamente, las extracciones en dólares con tarjeta desde el exterior. Otra vez, dicen, el Banco Central recurre al método de la presión mediática para lograr en ellos sus resultados , sin necesidad de dictar nuevas normas.
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