Por WALTER BROWN - El freno de la actividad económica arroja cada vez más sombras sobre el consumo, uno de los principales motores del modelo kirchnerista que pierde energía en la medida que avanza el año.
La sociedad percibe que la situación económica familiar se deteriora y pone freno a las decisiones de compra. El hecho se percibe, particularmente, en el sector de electrodomésticos, cuyas ofertas hoy son presa de un cepo publicitario.
Según un sondeo realizado por Poliarquía Consultores, sólo un 16% de los consultados compró electrodomésticos en abril pasado, un porcentaje dos puntos menor al de marzo y unas décimas inferior al de abril de 2012. La cifra representa uno de los registros más bajos desde marzo de 2010 y establece el treceavo mes consecutivo de variación interanual negativa. Pero, peor aún, la tendencia a la baja se aceleró en lo que va del año.
Al respecto, el director de Poliarquía, Alejandro Catterberg, remarcó que en este primer cuatrimestre de 2013 la compra de electrodomésticos ha sufrido una contracción del 14% con respecto a igual periodo del año pasado.
Analizado geográficamente, se observa que el mayor impacto se registró en el interior del país, donde el mes pasado la variación interanual en la compra de electrodomésticos mostró un retroceso del 3%, mientras que en la Capital subió 1% y en el Gran Buenos Aires recuperó 6%.
Los datos de consumo reflejan el deterioro que registró la situación económica personal de los 1000 encuestados entre el 3 y el 9 de abril pasado en 40 localidades del país, representativas de la población argentina.
Según la medición, un 46% de la población manifestó que su situación económica personal es regular, un 42% la definió como buena o muy buena y un 11% sostuvo que su balance económico es malo o muy malo. Así, el indicador de economía personal que elabora Poliarquía y publica en exclusiva El Cronista, experimentó un baja de dos puntos con respecto al mes anterior.