El Gobierno anunció ayer el envío de dos proyectos de ley al Congreso, que contemplan la implementación de un blanqueo de capitales que permitirá a las personas físicas o jurídicas ingresar sus dólares no declarados al circuito formal, a través de instrumentos financieros orientados a dinamizar la inversión en el sector energética y de la construcción.
Se trata de un certificado (CEDIN) de depósitos en dólares que emitirá el Banco Central orientado a inversiones del sector de la construcción e inmobiliario, y de un bono (BADE), también en dólares, que cotizará en el mercado de capitales con vencimiento en 2016 y que impactará en el sector de infraestructura energética (ver cuadro aparte). Las personas físicas y jurídicas que atesoran dólares no declarados, en el país o en el exterior, dispondrán de tres meses a partir de la promulgación de la ley para acogerse al nuevo sistema de exteriorización voluntaria y sus beneficios.
El anuncio tuvo lugar durante una conferencia de prensa en la que estuvieron presentes el ministro de Economía, Hernán Lorenzino; el viceministro, Axel Kicillof; el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray; la presidenta del Central, Mercedes Marcó del Pont, y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
Lorenzino explicó que los dos instrumentos financieros permitirán a quienes tengan ahorros en dólares no declarados "invertir en instrumentos transparentes y legales" para ser utilizados en la operatoria de los sectores de la construcción y energético; y consistirán en "un bono con impacto directo en el sector energético y un certificado movilizador del sector inmobiliario y de la construcción en el marco de la reforma de la Carta Orgánica del BCRA". El secretario de Comercio Interior dijo que, sobre la base de los cálculos que maneja el Gobierno, alrededor de 40.000 millones de dólares no declarados se encuentran en el país y una cifra que al menos la triplica, en el exterior.
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