 Fue ayer una jornada financiera con fuertes tintes de nerviosismo y toma de ganancias. Lo peor pasó por la Bolsa donde los papeles líderes se derrrumbaron más del 4,3%. Los bonos tuvieron saldos mixtos pero el balance fue positivo en términos del riesgo-país que retrocedió un 0,75%, a 1.194 puntos.
Pero donde más se percibió un clima de incertidumbre e inquietud fue en la plaza cambiaria. Allí en el segmento marginal, por momentos se interrumpieron los negocios ante los rumores de un desembarco de inspectores de la AFIP y el BCRA. Lo cierto es que esto permitió que el dólar "blue" bajara 42 centavos, a $ 10,03 (llegó a tocar los $ 9,50); mientras el contado con liquidación cerró en $ 9,30 (el miércoles terminó a $ 9,53). La brecha bajó al 92% desde el 100% anterior.
Las dudas sobre el blanqueo y sus consecuencias desalentaron a ahorristas e inversores a tomar nuevas posiciones. Es más, por lo visto ayer, muchos prefirieron asegurarse algunas ganancias.
El dólar mayorista, que operan entidades financieras y grandes empresas quedó acomodado por el Banco Central apenas unas milésimas arriba y terminó vendiéndose a $frente a un cierre previo en $ 5,224. A su vez, los precios del dólar minorista permanecieron en las pizarras de las principales casas de cambio del microcentro a $ 5,19 para la compra y $ 5,23 para la demanda autorizada, con un máximo de $ 5,24 en algunas entidades.
Al comienzo de la rueda cambiaria el Banco Central salió a vender dólares para contener la suba y luego la oferta de los exportadores equilibró las fuerzas del mercado. Finalmente el organismo monetario compró casi lo que había vendido y terminó con un saldo neutro. "El Banco Central en las primeras horas del mercado salió a vender dólares para contener la suba del valor, en la medida que los bancos privados demandaban la divisa para el pago de obligaciones comerciales de las empresas", explicó un cambista. En la última hora, cuando ya el dólar había subido siete milésimas, salieron los exportadores a liquidar sus partidas, aprovechando el aumento del valor, motivo por el cual "el BCRA compró un monto similar al que había vendido, quedando con un saldo neutro", señalaron desde el BCRA.
Según datos privados, la jornada contó con buena presencia de los exportadores liquidando divisas, en torno del promedio de los 240 millones que se registran desde la segunda quincena de abril, cuando empezaron a ingresar los dólares de la cosecha de este año. Los mercados de futuros tampoco muestran grandes sobresaltos con volúmenes y valores que no se alejan de los exhibidos en las últimas jornadas. Las operaciones a futuro, en el Rofex rosarino el contrato que vence a fin de mes tuvo postura vendedora en $ 5,269 ( 0,04%) y junio quedó a $ 5,349 ( 0,07%), mientras que de los vencimientos de julio surgió una relación peso/dólar de $ 5,440 ( 0,04%). En el segmento del mercado cambiario donde los bancos operan para sus coberturas a plazo, el Banco Central ofrece partidas desde julio a diciembre a tasas de entre el 18,34% y el 19,73% anual.
Por otro lado, en el mercado de los préstamos entre entidades financieras, el "call" interbancario tuvo un costo del 13% anual entre bancos de primera línea y del 13,40% para las entidades de menor rango. Entretanto, pequeños y medianos ahorristas accedieron a un retorno del 15,69% anual para las inmovilizaciones de dinero que van de 60 a más días, una tasa que equivale a un rendimiento mensual del 1,27%.
Las ansias de tomar ganancias se extendieron además sobre los bonos, luego de las intensas alzas que vienen cosechando algunas emisiones en las semanas previas. Lo peor pasó por el cupón PBI en dólares ley externa que bajó un 1,8% y el Bonar X un 0,3% mientras entre los Bocones las pérdidas llegaron hasta el 0,9%.
El Merval se desplomó hasta 3.849,89 puntos para cerrar en 3.863,19 unidades, perdiendo en dos días de baja un 4,99%. Encabezó las pérdidas Pampa Energía con el 6,25%, seguida por YPF (-4,81%), Edenor ( 4,76%), Siderar (-4,73%), Grupo Galicia (-4,45%), Banco Francés (-4,32%), y Petrobras Argentina (-4,21%). |