El Fondo Monetario Internacional (FMI) afirmó ayer que no puede dar una opinión sobre la iniciativa del Gobierno para el blanqueo de capitales por no tener diálogo con la Casa Rosada.
El encargado para asuntos de prensa del Hemisferio Occidental del Fondo, Raphael Anspach, dijo sobre el blanqueo que al no tener la oportunidad de tener un diálogo con el Gobierno y otros agentes económicos en el ámbito de las consultas del Artículo IV, el Fondo no tiene la capacidad de tener una opinión educada sobre el tema y en consecuencia tener una posición sobre las medidas de las autoridades argentinas.
El blanqueo se conoció el martes, un día después de que el FMI insistiera con sus críticas al país por la alta inflación, la fuga de capitales y la política cambiaria y comercial que impulsó el Gobierno para frenar la pérdida de reservas, en el marco de su estudio sobre las perspectivas económicas para la región.
El diálogo entre el Gobierno y el FMI mostró una serie de cortocircuitos en los últimos años, diferencias que llegaron a su punto máximo en febrero, cuando el organismo con sede en Washington emitió una moción de censura en contra del país por el incumplimiento en su compromiso de mejorar la calidad de sus estadísticas oficiales en materia de inflación y crecimiento.
Si bien la Argentina mantiene su condición de miembro pleno del organismo, desde hace años rechaza la revisión de sus cuentas públicas tal como se establece en el artículo IV de la Carta Orgánica del Fondo.