EL PRESIDENTE NO RENOVARÁ NI A MAGLIANO NI A LESNIEWIER COMO DIRECTORES Antes del próximo jueves 23 Kirchner sacará un decreto para renovar el cargo de Prat-Gay, de Lacoste y de dos de los cuatro directores que llegan al final de su mandato. Finalmente será el propio Néstor Kirchner quien confirme a Alfonso Prat-Gay y a Pedro Lacoste al frente del Central y no el Senado, como el propio banquero hubiese preferido. Antes del próximo jueves 23, fecha en que vence el mandato de los dos jefes del BCRA y de otros cuatro directores, el Ejecutivo sacará un decreto que designe a las personas en comisión, o sea provisoriamente hasta que sea tratado en el Congreso.
De todos modos, Kirchner no renovará el puesto en las seis sillas del directorio. Además de respaldar los cargos de Prat-Gay y de Lacoste, el presidente confirmará a Víctor Bescos y a Arturo O’Connell en sus puestos, pero dejará afuera del organismo a Augusto Magliano y a Guillermo Lesniewier, algo que se preveía ya que ambos se quedaron sin padrinos políticos en el Gobierno.
La decisión será tomada por decreto, no por temor del Gobierno a que surja alguna traba desde el Parlamento, sino porque la Cámara baja ya casi no llega a tiempo para tratarlos antes de la próxima semana. Para que los cargos sean aprobados por el Congreso el presidente Kirchner debe enviar los pliegos a que la Comisión de Acuerdo del Senado le de el visto bueno, para que luego sean tratados en una sesión plenaria de la Cámara de Senadores.
Sólo provisoriamente
Según confió una alta fuente de la Comisión de Acuerdo, desde el Ejecutivo les confirmaron que la renovación de los cargos será a través de un decreto y que la idea es que en el Congreso lo traten en el corto plazo. Aunque Prat-Gay siempre se opuso a ser nombrado mediante un decreto, la promesa de que su pliego sea tratado cuanto antes es algo que lo deja conforme.
Si bien ya hay nombres que suenan como posibles reemplazantes de Magliano y de Lesniewier, aún no se sabe con certeza quiénes serán los que ingresarán ni tampoco la forma en que serán designados. Lo único cierto hasta ahora es que Kirchner no les renovará su cargo, y la incógnita es si los reemplazantes serán elegidos en comisión o si esperarán a que el Congreso trate los pliegos. En este último caso, el Central quedaría con dos sillas vacías hasta que entren los pliegos a la Cámara baja.
Magliano llegó al Banco Central en el año 2000 de la mano de los radicales y, después de que la caída del Gobierno de la Alianza se convirtió en el candidato más firme a no renovar su mandato. Lesniewier fue nombrado por Pedro Pou, cuando éste estaba al frente del Central y hoy no sólo no cuenta con el respaldo de un padrino político sino que, como dicen en los pasillos, tiene el estigma de provenir del CEMA.
Los nombres que suenan para reemplazar estas dos sillas son Eduardo Curia, Pablo Curat y Néstor Bosio. El primero mantiene una estrecha relación con el ministro de Energía, Julio De Vido, pero sus diferencias con Prat-Gay son el principal obstáculo a su designación. De todos modos, después de la pelea entre Roberto Lavagna y el ministro de Energía crecen las chances de que Kirchner quiera poner un hombre de De Vido en este puesto.
Curat, en cambio, cuenta con el padrinazgo de González Fraga y es el que impulsan desde la cúpula del BCRA, mientras que Bosio, asesor del senador del PJ Rubén Marín, sería el hombre que quieren poner desde el Senado.
Los seis directores que quedarán en su cargo son:
Víctor Bescos: Entró al banco en 2002 y fue la primera persona que Roberto Lavagna llevó al BCRA, cuando sus cruces con Mario Blejer eran moneda corriente. Su vínculo con el ministro de Economía, a quien conoce desde su paso por Ecolatina, fue uno de los principales factores que influyeron a la hora de confirmar su continuidad.
Arturo O’Connell: Mantiene una buena relación no sólo con Lavagna sino también con el kirchnerismo.
Ricardo Branda: Peronista y ex senador de Formosa, es el hombre del Senado en el BCRA.
Jorge Levy: Fue contador personal de Duhalde y entró al BCRA con Aldo Pignanelli.
Alberto Camarasa: También llegó con Pignanelli, pero éste bajo la órbita de Lavagna.
Eduardo Cafaro: Muy ligado a Kirchner, fue el representante del Gobierno en el Banco de Santa Cruz cuando la provincia giró sus dólares al exterior. |