Por MATÍAS BARBERÍA - El dólar blue cerró la semana pasada en los $ 10,03 tras un virtual feriado cambiario decretado por las propias cuevas ante la amenaza de inspecciones oficiales. La nueva semana abre con la interrogante de qué tanto se va a operar la divisa en el mercado ilegal, en medio del renovado celo con el que controla la AFIP a la actividad informal.
El blue avanza 47,5% en lo que va del año y 6,7% en lo que va de abril. La divisa que se transa a espaldas de la AFIP, además, mostró resistencia a bajar de los $ 10. Sin embargo, la sensación en un mercado ilegal que operó en auge y sin más que algunas tímidas intervenciones oficiales desde la imposición del cepo, a fines de 2011, es que ahora sí el Gobierno viene por ellos.
La iniciativa de lanzar un blanqueo de divisas no declaradas, aunque ataca al stock de tenencias de los argentinos en lugar de al flujo que se comercializa en esa plaza, alberga la intención de competir con el blue, a través del mercado secundario de los certificados y pagarés que podrán suscribir quienes se avengan a la exteriorización voluntaria.
El blanqueo vino acompañado de llamadas a las cuevas, reuniones del secretario Guillermo Moreno, con referentes de la plaza cambiaria y la multiplicación de ope-
(sigue en pág. 2) rativos de la AFIP para detectar irregularidades fiscales (el viernes allanó 117 sociedades que emitían facturas truchas, días después de que el BCRA suspendiera a una casa de cambio salteña).
Con los ojos del Gobierno finalmente puestos en el blue, los operadores han optado por desensillar hasta que aclare.
El viernes pasado, el mercado blue prácticamente no funcionó. Los arbolitos, la parte más visible y minorista de esa plaza, estuvieron en sus lugares aunque en número reducido. Operaciones de relevancia se concretaron a precios acordados entre las partes, pero fueron también muy pocas. El día anterior, luego del derrumbe de 42 centavos que sufrió la divisa por arbitrajes entre el precio del blue y el precio del contado con liquidación que gozaron de patrocinio oficial, corrió el rumor entre las cuevas de que el Gobierno pretendía que no hubiera operaciones en el último día de la semana. Los cueveros, temerosos de una ola de inspecciones, acataron la orden que llegó como trascendido.
El lunes (por hoy) va a ser un día complicado, no creo que se opere a plena marcha, dijo un cambista a El Cronista. El mercado opera igual, quien tiene una operación pactada la hace al precio que se acuerde en el momento, pero con la AFIP en la calle el volumen no va a ser grande, agregó.
Los controles oficiales suelen frenar la actividad de las cuevas, al menos de las que están ubicadas en la City porteña, pero a la vez empujan los precios para arriba. Con menos oferentes en el mercado, la demanda tiene que pagar más para conseguir quién le venda.
Sin embargo, el acuerdo entre las cuevas más grandes cuando crece la presión de las inspecciones es el de, directamente, no informar precios.
Eso limite mucho las operaciones pero no se puede sostener en el tiempo, cuando frenás un mercado informal, en seguida se forma otro que opera a un precio mayor, dijo un corredor.