El fuerte aumento de los depósitos que los bancos realizan en el Banco Central (pases pasivos) parece reflejar un mayor temor de las entidades, tanto públicas como privadas, a prestar a empresas y familias. Es decir que en vez de utilizar la mayor capacidad prestable proveniente principalmente del aumento de los depósitos y otorgar más créditos al sector privado, como desea el Gobierno, prefirieron colocar el excedente en el BCRA, a costa de un menor rendimiento.En abril el sistema financiero realizó pases pasivos netos por casi $ 17.000 millones como promedio mensual (lo que contrajo la cantidad de dinero en el mercado). Es decir que a pesar de que la demanda de crédito sigue más o menos firme, los bancos eligieron colocar esos fondos en el BCRA, que los remunera al 9% anual en pesos por un día y al 9,5% a 7 días. Mientras que las tasas que los bancos cobran al sector privado en promedio se ubican en un 35% anual.
Parte de este comportamiento se reflejó en la tasa del mercado interbancario o call money, que en marzo subió (del 12% al 15,5%) por la falta de pesos del sistema financiero para integrar encajes (ante un nuevo comienzo de cómputo del régimen de efectivo mínimo), pero la suba de abril (del 10,8% al 18%) parece estar más vinculada con la preocupación de los bancos a prestar frente al aumento de la brecha cambiaria y la desaceleración de los depósitos privados.El mes pasado los bancos tuvieron más recursos y sin embargo acumularon pases. El crédito no se aceleró como pretendía el BCRA (que a mediados de 2012 dispuso que los bancos otorguen préstamos por un 5% de sus depósitos).
Dato claveCabe recordar que aproximadamente el 85% de las transacciones que se realizan en la economía local se concretan vía financiamiento bancario, por lo que el comportamiento del crédito al sector privado resulta determinante para el nivel de actividad. Al respecto, vale señalar que los nuevos créditos serán otorgados en función de la expansión monetaria por parte del BCRA y de la predisposición de las entidades a prestar y de la demanda de crédito. Claro que si los depósitos privados dan señales de desacelerarse, esto también puede conspirar contra el crecimiento de los préstamos privados.
En abril los créditos privados crecieron cerca de $ 6.500 millones, siendo las líneas de descuento de documentos y personales las más dinámicas, con aumentos de $ 1.300 millones y $ 1.700 millones respectivamente, seguidos por los adelantos en cuenta corriente con $ 1.000 millones. El resto de las líneas, mostró incrementos del orden de los $ 500 millones en promedio, incluso las financiaciones con tarjetas de crédito, quizás golpeadas por un cóctel de límite de financiamiento de las familias, menores promociones y mayor cautela de las familias a la hora de consumir.
En cambio, las líneas comerciales de corto plazo, como adelantos y documentos, siguen marcando la tónica detrás de los personales muy vinculados con el consumo de bienes durables principalmente.
El total de préstamos al sector privado se ubica en torno a los $ 366.800 millones como promedio mensual, según datos del BCRA, de los cuales hay fundamentalmente unos $ 81.000 millones tanto de crédito documentario como de personales, $millones vía tarjeta de crédito y $ 52.000 millones de adelantos.