ROMANO PRODI FINALIZA SU MANDATO A FIN DEL PRÓXIMO MES Aunque se anunció que ambos bloques cerrarán la negociación durante la última semana de octubre, el acuerdo quedaría para más adelante si no mejoran las ofertas. Luego de nueve años de conversaciones y más de trece rondas de negociación, el Mercosur y la Unión Europea intercambiarán el próximo lunes sus últimas propuestas de desgravación comercial con el fin de lograr un acuerdo a fines de octubre. Sin embargo, fuentes del gobierno argentino aseguraron que si la oferta europea no mejora sustancialmente en la nueva presentación, el bloque regional optaría por extender las discusiones más allá de la fecha prevista del próximo 30 de octubre.
Las negociaciones entre ambos bloques se encontraban paralizadas desde varias semanas atrás, pero una oportuna reunión el domingo pasado entre el ministro de Relaciones Exteriores brasileño, Celso Amorim y el comisario europeo de comercio, Pascal Lamy, reavivó el optimismo de quienes creen que se logrará cumplir con los plazos previstos.
Según anunciaron ayer funcionarios de Brasil, país que ejerce la presidencia pro-tempore del Mercosur, entre el 20 y el 24 de octubre se realizará la reunión de ministros de comercio de ambos bloques previa al cierre del acuerdo, exactamente un mes después del intercambio de ofertas. Para los funcionarios europeos, cada día que pasa cuenta, debido a que el actual Presidente de la UE, Romano Prodi, termina su mandato a fines del mes próximo y espera "llevarse bajo el brazo" el acuerdo con el bloque sudamericano. En cambio, los representantes del Mercosur han explicado en más de una oportunidad que no cerrarán apresuradamente un tratado de libre comercio con "poca sustancia".
El último martes, un funcionario de la Cancillería argentina se reunió en Londres con Peter Mandelson, futuro comisario de Comercio de la UE y evaluaron la posibilidad de que las negociaciones se extiendan más allá del actual gobierno europeo si alguno de los bloques cree insuficiente la oferta contraria.
Para el Mercosur, la mejora de la propuesta de desgravación de materias primas agrícolas y agroprocesados por parte de la UE supone una condición indispensable para cerrar un tratado comercial, dado el peso que este tipo de producciones tienen en sus exportaciones. En particular, la Argentina reclamó en las últimas rondas que productos como vinos, cítricos, peras, manzanas y pescados tengan una desgravación inmediata cuando entre en vigencia el acuerdo y no tras un plazo de diez años, como ofrece la UE. Además, para ciertos productos que ingresarán a través de cuotas porque son considerados "sensibles", tales como lácteos, trigo y carne vacuna, los negociadores argentinos piden mayores cupos y que no se establezcan niveles máximos.
Por su parte, la UE pide que el Mercosur, y en particular Brasil, abra sus sectores de servicios financieros y marítimos, y telecomunicaciones. Además, reclama mayor protección a las denominaciones de origen y a la propiedad intelectual. |