 La tónica de los negocios en el mercado cambiario informal estuvo dominada por el accionar de los inspectores de los organismos de control y fiscalización, lo que se tradujo en un bajo volumen de operaciones y una nueva caída del dólar "blue", de menor magnitud que la del martes, que lo hizo cerrar cerca de $ 9.
En este contexto, el Banco Central logró comprar alrededor de u$s 20 millones y las reservas se ubicaron en u$s 39.000 millones.
En el segmento mayorista de cambios, el dólar abrió con posturas en $ 5,233 y $5,244, comprador y vendedor, respectivamente, que rápidamente se acercaron y se estabilizaron con ofertas en $5,235 y $ 5,238; luego comenzó una leve fuerza vendedora que llevó las puntas hasta un mínimo de $ 5,233 y $ 5,234. Cerró vendedor en $ 5,234. El monto negociado fue de u$s 205 millones. Mientras el billete en el mercado paralelo desaceleró ayer su caída, llegó a cotizar por debajo de los $ 9, pero al cierre descendió sólo 15 centavos, a $ 9 para la compra y a $ 9,05 para la venta. De esta manera la brecha se ubicó en casi el 73%.
En las pizarras del microcentro el dólar minorista se mantuvo a $ 5,20 para la compra y se pidieron entre $ 5,25 y $ 5,26 para la demanda autorizada. El euro, en tanto, cotizó para ambas operaciones a $ 6,77 y $ 6,95, respectivamente.
En el mercado de futuros el Central colocó ofertas de julio a diciembre a tasas del 17,5% al 19,5% anual, que las entidades financieras utilizaron en los plazos más cortos, según los operadores. El contrato mayo operó en el Rofex de Rosario a $ 5,268 (-0,08%) y junio quedó a $ 5,350 (-0,09%), mientras el fin de julio quedó un precio de $ 5,440 (-0,15%).
Como las llamadas cuevas y mesas informales están agazapadas ante el temor de ser alcanzadas por alguna inspección, priorizaron a los clientes habituales para operar. Por eso se vieron precios del "blue" muy volátiles, y las pocas operaciones pactadas deambularon entre $ 8,60 y $ 9,15. Por su parte, el "contado con liquidación" (compraventa de bonos en pesos y dólares para fugar capitales) bajó fuerte, a $ 8,50 (días atrás alcanzaba casi los $ 10). En esta caída habría influido la intervención de organismos vendiendo bonos en dólares para descomprimir el contado con liqui.
En el mercado de bonos se negoció un buen volumen y los nominados en pesos operaron con resultados dispares, en tanto los nominados en dólares negociaron con tendencia positiva. Los cupones PBI en pesos ganaron un 0,8% mientras los nominados en dólares ley externa perdieron el 3,5%. El riesgo-país subió el 0,8%, a 1.186 puntos. Lo más operado fue el Boden 15, que subió más del 2% y el Bonar 10 y el 15, que subió el 2,3% y perdió el 0,3%, respectivamente. Por otro lado, la plaza financiera contó con un insuficiente abastecimiento de fondos (el Nación se mostró más reacio a prestar y eso obligó a bancos privados a liquidar posiciones de bonos y aceptar pagar más tasa) para abastecer la demanda de la banca privada, y el "call-money" se mantuvo en torno al 20% anual (la semana pasada operaba al 15%). La suba de las tasas interbancarias no llegó por ahora a los rendimientos de los plazos fijos, que se mantienen en niveles del 14,04% anual para las colocaciones de sesenta a más días. Mientras, la Bolsa local tuvo un notorio rebote al subir un 6% en medio de una fuerte alza de los títulos de la petrolera YPF, que al cierre del mercado hizo público un acuerdo con la estadounidense Chevron. El Merval trepó a 3.721 puntos (venía de perder el 13,7% en cinco sesiones previas), y las acciones de YPF ganaron un 12,3%. |