El dólar cayó el lunes contra las grandes monedas, luego de que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Wim Duisenberg, dijera que una baja en el valor de la divisa estadounidense es "inevitable", y que el banco central no vendería euros para detener la apreciación de esta moneda.
La semana pasada, el dólar repuntó tras un reporte que mostró que la economía de Estados Unidos en septiembre incorporó puestos de trabajo, y no perdió empleos, como habían previsto los analistas.
Pero como el país ha perdido casi 3 millones de empleos en los últimos dos años, los operadores financieros dijeron que el incremento de septiembre no es suficiente para revertir la tendencia débil del mercado laboral.
Los mercados estadounidenses operaron con poco volumen el lunes en parte debido al feriado judío por el Día del Perdón. Como resultado, el dólar sufrió una fuerte presión tras la publicación de los comentarios de Duisenberg.
En un diario español, Duisenberg dijo que el déficit récord en cuenta corriente de Estados Unidos hace que la caída del dólar sea "inevitable". Agregó que el BCE no vendería dólares para atenuar el avance del euro, incluso a pesar de que la fortaleza del euro perjudica a las exportaciones europeas.
Aunque un portavoz del BCE negó que Duisenberg hubiera hecho comentarios sobre una intervención, los operadores interpretaron las declaraciones como una nueva razón para vender dólares.
"Tras el reporte de las nóminas (de las empresas de Estados Unidos en septiembre) y los comentarios de Duisenberg del fin de semana, el mercado está volviendo a pensar sobre los movimientos del dólar. Y sin (compras), la posición del dólar es hacia un mayor debilitamiento", dijo David Durrant, estratega de cambio de Bank Julius Baer, en Nueva York.
Después del cierre de las operaciones en Wall Street, el euro mostraba un alza de 1,2% frente al dólar, a 1,1707 dólares por unidad de moneda europea.
Contra la moneda suiza el dólar descendía a 1,3201 francos suizos, una caída de algo más de 1,3%. La libra esterlina ascendía 0,4%, a 1,67 dólares.
Contra el yen , la moneda estadounidense operaba con una ligera subida, a 110,95 yenes. |