La divisa japonesa mostraba hoy una evolución positiva ante el dólar y el euro, después de que el gobernador del Banco Central de Japón, Toshihiko Fukui, manifestara que la economía nipona se ha encaminado en la senda de la recuperación. A principios de este mes, la cotización de la moneda nipona se vio afectada por el recorte de las perspectivas de crecimiento de la economía japonesa. En el segundo trimestre, el país asiático creció a un ritmo del 1,3% ante una meta oficial del 1,7%. Pero hoy el responsable del Banco Central devolvió el optimismo a los inversores que se apuntaron a la compra de yenes. A media tarde, el yen se cambiaba a 109,8050 unidades por dólar, un 0,2% menos que ayer. Frente al euro, la divisa nipona registraba a la misma hora un avance del 0,4% y el cambio se situaba en 133,1750.
La moneda estadounidense, en cambio, registraba un moderado avance frente al euro, sobre todo después de que se conociera el dato del IPC de EEUU relativo al mes de agosto. La inflación creció un 0,1%, menos de lo que preveían los analistas. No obstante, los inversores parecen convencidos que la FED subirá los tipos de interés en la reunión que mantendrá la próxima semana el Comité Abierto de Política Monetaria.
Esta convicción se reforzó después que se conociera que la pasada semana las peticiones de subsidios de desempleo fueron inferiores a las previsiones. Los expertos consideran que este dato abre buenas perspectivas sobre el futuro del mercado laboral estadounidense. El billete verde aprovechaba hoy este sentimiento del mercado para avanzar ante el euro. Sin embargo, con el pasar de las horas, el billete verde moderaba sus ganancias. Poco antes del cierre de las bolsas europeas, este avance, que alrededor de las 15:00 había llegado a tocar el 0,2% se había reducido a menos de la mitad. El cambio se situaba en 1,2143 dólares por euro. El cruce oficial establecido por el Banco Central Europeo (BCE) se situó en 1,2158.
La libra esterlina, por su parte, ganaba posiciones ante el dólar y el euro. El interés por la moneda del Reino Unido aumentó tras conocerse que las ventas minoristas en el país aumentaron un 0,6% en agosto, cuando los analistas preveían un descenso del 0,3%.