Por Jamie McGeever – 16/09/04 - NUEVA YORK (Reuters) - Dada la incertidumbre que pesa sobre la economía de Estados Unidos y todo lo que el dólar ha enfrentado este año, desde los déficits récord hasta los temores por la guerra y el terrorismo, la moneda en realidad conserva una sorprendente fortaleza. En realidad, en muchas de las coberturas y comentarios de prensa el dólar es asociado con palabras tales como "acosado," un término usado generalmente para describir a las monedas parias. En lo que va del año, no obstante, el dólar está más fuerte frente a muchas de sus principales contrapartes y está en alza un sólido, aunque poco espectacular, 4 por ciento sobre la base de la ponderación de las operaciones. Salvo un abrupto cambio de dirección en el último trimestre, este año el dólar presentará su mejor desempeño anual desde 2001. Pero no está el dólar, el cual perdió 30 por ciento de su valor de negociación entre enero del 2002 y enero del 2004, aún en medio de la mayor caída en varios años? Muchos argumentan que si. Estados Unidos tiene déficits comercial, de cuenta corriente y presupuestario récord. Uno de los remedios más obvios para esta condición, dicen los economistas, es una mayor caída del valor del dólar para hacer las inversiones de Estados Unidos más atractivas para los extranjeros. Y en un ambiente de temor por el terrorismo, de incertidumbre por la próxima elección presidencial de Estados Unidos y la continuidad de la guerra en Irak, el dólar claramente enfrenta algunos obstáculos severos. Aún hay cierta duda de que la resistencia del dólar de este año ha sido materia de reflexión para el grupo considerable de los pesimistas frente al dólar. Hay varias explicaciones para esto, pero la mejor entre ellas es que la moneda ha subido desde una base extremadamente baja. Su valor de acuerdo a la ponderación se ha reducido al menos un tercio en los últimos dos años, mientras que el euro -su rival más importante y más líquido- se ha disparado al menos 45 por ciento en el mismo periodo. La magnitud de estas caídas sugirió que era posible alguna clase de repunte, dado que el dólar era considerado muy barato. La recuperación del dólar se puso en marcha en febrero, después que el euro tocara un máximo récord de casi 1,3000 dólares . Esto se debió en gran parte a la fuerte intervención verbal del Banco Central Europeo. Consciente de que un euro fuerte socavaría la recuperación de la región, liderada por las exportaciones, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, y otros funcionarios subieron el tono de las advertencias de que el banco estaba descontento con la fortaleza del euro. "Eso marcó el fin de las apuestas en una sola dirección (contra el dólar)," dijo Peter Frank, estratega de monedas de ABN Amro, en Chicago. Los funcionarios de la zona del euro también expresaron su descontento con la fuerte intervención de los bancos centrales de Asia, especialmente de Japón y China, los cuales estuvieron comprando cantidades récord de dólares para mantener a sus monedas competitivamente débiles. El Banco de Japón vendió 20 billones de yenes el año pasado, principalmente a cambio de dólares, y 15 billones de yenes en el primer trimestre del 2004. Esto le dio un respaldo sólido al dólar en la primera parte del año, dijo Frank. CUAL ES LA ALTERNATIVA? Al mismo tiempo, las perspectivas económicas de Estados Unidos eran más brillantes que las actuales y ciertamente más prometedoras que las de las otras principales regiones del mundo, como la zona del euro y Japón. "Hablando muy, muy en general, lo que al dólar le ha beneficiado es que Estados Unidos está liderando el mundo en términos de crecimiento," dijo Steven Englander, estratega jefe de monedas para Estados Unidos de Barclays Capital, en Nueva York. Este estado de las cosas ha ayudado a las ganancias corporativas de Estados Unidos a mantenerse en alza a lo largo del año. Esto ayuda a atraer capitales extranjeros para financiar los déficit récord de Estados Unidos. El escenario relativamente fuerte de crecimiento de Estados Unidos es una de las razones por las que las tasas de interés de este lado del Atlántico están subiendo desde niveles históricamente bajos, atrayendo a los inversionistas de nuevo hacia el dólar. La Reserva Federal ha subido dos veces las tasas este año en 25 puntos básicos, desde el nivel más bajo desde 1958, y se espera que lo haga por tercera vez la semana próxima. Esto ha ayudado a reducir los diferenciales de rendimientos entre los activos de renta fija de corto plazo de Estados Unidos y los de la zona del euro, a favor del dólar, desde el inicio del año. Sobre la deuda del gobierno comparable a dos años, por ejemplo, los diferenciales se han estrechado a cerca de 10 puntos básicos a favor de los bonos de la zona del euro, desde cerca de 80 puntos básicos a mediados de enero. Elevar las tasas es algo que el BCE posiblemente no haga pronto, a menos que los persistentes altos precios del petróleo sigan alentando la inflación. El crecimiento en el bloque de 12 naciones es lento, abrumado por el alto desempleo y la débil demanda interna. Si la principal contraparte del dólar no es una apuesta atractiva, cuál es? "Hay una ausencia de alternativas al dólar," dijo Sophia Drossos, estratega de monedas de Morgan Stanley, en Nueva York. |