Por José Hidalgo Pallares - Luego del pobre crecimiento de 0,9% que la economía de Brasil registró el año pasado, las cifras del primer trimestre muestran que el repunte será menos intenso que el que se esperaba hasta hace algunos meses, lo que afecta a una economía argentina muy dependiente del desempeño de su principal socio comercial. El Banco Central de Brasil (BCB) publicó ayer los últimos resultados de su índice de actividad económica (IBC), similar al EMAE del Indec, cuyos resultados se publicarán hoy. En marzo, la actividad en Brasil creció 1,2% frente al mismo mes de 2012 y 0,7% frente a febrero (en la medición desestacionalizada). Entre el cuarto trimestre de 2012 y el primero de este año, la economía brasileña creció 1,05 por ciento. El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, calificó el resultado como "muy bueno" y dijo que significa que la tasa anualizada sería de 4%. Los analistas que participan de la encuesta de expectativas del BCB, sin embargo, son menos optimistas. A mediados de 2012 esperaban un crecimiento de 4,5% para este año, pero en la actualidad la previsión bajó a 3 por ciento. Una perspectiva similar es la que manejan en Ecolatina. Según el economista jefe de la consultora local, Lorenzo Sigaut Gravina, a principios de año ellos también recortaron su previsión de crecimiento para Brasil a 3%. "Algunos de los últimos datos vienen débiles y hay señales ambiguas", dijo. A principios de mes, un informe de la consultora Elypsis señalaba que en Brasil "la recuperación de la producción industrial aún no convence: si bien [en marzo] creció 0,7% respecto de febrero, cayó 3,3% frente a marzo de 2012, cerrando un primer trimestre apenas 0,5% por encima de 2012". Una semana después, otro informe de la misma consultora destacaba las "fuertes alzas" en el sector automotor y el crecimiento de las exportaciones en abril (el primero en once meses), pero mencionó también el estancamiento y la volatilidad en la actividad industrial. En tanto, el último informe semanal de Ecolatina señala que al poco éxito de los intentos del gobierno de Dilma Rousseff por apuntalar el crecimiento de la economía se sumó el problema de la inflación. El gobierno brasileño ha buscado controlar el aumento de los precios a través de una suba en las tasas de interés (ver recuadro), pero para Ecolatina, si esa política continúa, "existe el riesgo de apreciar aún más la moneda, factor estructural que afecta de manera directa a la industria". El desempeño de Brasil tiene un impacto directo en la economía nacional. Más aun en este año, en el que, según varios analistas, el crecimiento del PBI argentino dependerá, principalmente, de factores exógenos (no dependientes de la política económica): la cosecha y los precios del sector agrícola y el crecimiento de Brasil. Como ejemplo de esta dependencia, un informe previo de Ecolatina señalaba que por cada punto porcentual que crece la economía de Brasil las exportaciones industriales a ese destino aumentan alrededor de US$ 650 millones. En este sentido, según Sigaut Gravina, el crecimiento de 3% que Brasil alcanzaría este año, si bien no generará el impulso que se esperaba hace algunos meses, sí permitirá traccionar algo a la economía argentina. Tombini hará "lo necesario" para bajar la inflaciónEl presidente del Banco Central de Brasil, Alexandre Tombini, dijo ayer que la entidad "hará lo que sea necesario de una manera oportuna para colocar a la inflación en una senda descendente en el segundo semestre del año y para asegurar que esa tendencia se mantenga así el próximo año". En abril, la inflación anual en Brasil rozó el techo de la meta oficial de 6,5%. Semanas atrás, Brasil subió a 7,50% su tasa de interés referencial.. |