Por Juan Pablo De Santis - Las ciudades limítrofes con Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay se están colmando de extranjeros que entran en el país para comprar combustible, comida, artículos de higiene personal y ropa. El fenómeno se produce desde que el precio del dólar informal pasó de 6,32 a 9,01 pesos en los últimos seis meses. La brecha cambiaria -la diferencia entre el precio oficial y paralelo del dólar- se duplicó desde noviembre pasado y revalorizó el poder de compra de la moneda de los países vecinos. Del lado argentino se pueden comprar los mismos artículos que al otro lado de la frontera entre 20 y 40% más baratos. Un verdadero paraíso comercial. Clorinda, la segunda ciudad más poblada de Formosa, es uno de los puntos más calientes por los escasos 25 kilómetros que la separan de Asunción, capital de Paraguay, y José Falcón. Más de 10.000 paraguayos cruzaron al país durante el lunes pasado para comprar fármacos y cosméticos a mitad de precio y rellenar garrafas aprovechando el precio subsidiado del gas. La Dirección de Migraciones de Paraguay reconoció que el tráfico intenso del lunes hizo colapsar el sistema informático de su puesto de control en el puente San Ignacio de Loyola. El veranito cambiario misionero para compras está en Bernardo de Irigoyen, donde se opera el "real blue", un mercado hiperlocal. Literalmente, una avenida separa a la ciudad argentina de las brasileñas Dionísio Cerqueira y Barracão. Al tipo de cambio oficial, 1 real equivale a $ 2,58, pero los comerciantes irigoyenses lo toman a $ 3,70. Cruzar una calle basta para que los reales valgan 43% más. "En el último año creció notablemente la cantidad de brasileños que vienen a comprar bebidas, golosinas, artículos de limpieza y medicamentos", afirmó Cinthia De Vecchi, delegada de la Cámara de Comercio de Iguazú. Incluso ahora más extranjeros vienen a instalar comercios en Bernardo de Irigoyen y la ciudad está creciendo por el mayor intercambio, según el relato de De Vecchi. "Una postal son los principios de mes y sábados en supermercados y vinerías, que se atiborran de brasileños", dijo. Puerto Iguazú, en Misiones, no corre la misma suerte a causa de la Triple Frontera. Jorge Florentín, presidente de la Cámara de Comercio local, explica que Ciudad del Este (Paraguay) es el centro de compras preferido para los brasileños de Foz do Iguaçu, aunque suelen aprovechar los bajos precios en dólares de la nafta en la Argentina. Para ellos, el litro de súper cuesta 20% menos. Efecto federalLa entrerriana Colón tiene un costo de vida de entre 30 y 40% inferior frente al de sus vecinos uruguayos de Paysandú, según los cálculos de la Secretaría de Turismo municipal. "La paridad cambiaria está un 10% abajo del precio del dólar blue y favorece cualquier tipo de ventas", dijo Mariano García, presidente del Centro de Comercio de Colón. El equivalente en pesos uruguayos a un dólar rinde $ 8,10, que se aprovechan principalmente en alimentos, champú, dentífrico y nafta. El aceite de cocina es una de las compras predilectas: una botella cuesta un tercio de lo que vale su equivalente del lado uruguayo. "Por lo general, la gente de Paysandú viene el fin de semana, come, llena el tanque, compra de todo y se vuelve", apuntó García. Ahora la Dirección Nacional de Aduanas del Uruguay endureció los controles en el puente General Artigas por las recurrentes quejas de los empresarios uruguayos. Las autoridades reflotaron la reglamentación "cero kilo", por la cual la salida y entrada a suelo uruguayo elimina la franquicia de ingreso de mercadería. Esto redujo a la mitad el tránsito en el puente y en el paso que une Concordia con Salto. Por último, en La Quiaca (Jujuy), 1 peso rinde 0,75 bolivianos. Allí los vecinos de Villazón llegan tentados por la brecha cambiaria para hacer compras en el supermercado, según dijo Raúl Burgos Prieto, presidente de la Cámara de Comercio local, y agregó: "El mayor problema actual es el contrabando de harina de trigo; desde aquí compran camionetas repletas que luego se pasan a Bolivia".. |