Las autoridades de EEUU podrían recurrir a una devaluación de su moneda para reducir su enorme déficit comercial, dijeron ayer expertos de la ONU, que también recomendaron a China resistir las presiones para que deje flotar su divisa porque los efectos podrían ser "incontrolables". "Si Estados Unidos decidiera devaluar para reducir su déficit, ello tendría un efecto inmediato sobre las economías de los países en desarrollo", afirmó ayer en Ginebra el chileno Carlos Fortín, secretario general adjunto de la UNCTAD (Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo). Fortín dijo que "el efecto de una eventual depreciación o de un proceso gradual de devaluación del dólar de EEUU en las economías latinoamericanas sería más positivo que negativo". El secretario general adjunto de la UNCTAD se refirió a que ese impacto afectaría tanto al comercio latinoamericano como a la atracción de capitales estadounidenses para la región. "En el plano del comercio, favorecería más a los importadores latinoamericanos porque tendrían que pagar menos en moneda local, pero también ello tendría que ayudar a la misma economía de EEUU a equilibrarse. La economía estadounidense funciona con un elevado déficit por cuenta corriente, casi equivalente al 6% de su PIB", explicó.
Fortin subrayó que si el dólar estadounidense bajase se generaría también un dinamismo para toda la región latinoamericana porque permitiría aumentar las inversiones, aunque también advirtió de que un proceso de ese tipo influiría en los países con relaciones muy cercanas a EEUU, como México, y en los dolarizados como en el caso de Ecuador o El Salvador.
Indicó también, durante la presentación del Informe sobre Desarrollo y Comercio en el 2004 de la UNCTAD, que "pese a la retórica de Washington, Estados Unidos tiene ahora un déficit fiscal y comercial mayor que hace tres años". Agregó que EEUU "está realizando unas políticas monetaria y fiscal muy expansivas que sólo crean más déficit comercial y fiscal", agregó Fortín, que también subrayó que la recuperación económica del resto del mundo depende de que lo hagan las economías de EEUU, la Unión Europea y Japón, de los que señaló que "están haciendo muy pocas aportaciones".
"Es cierto que el déficit comercial de EEUU contemplado como porcentaje no es tan importante como sugiere la cifra expresada en miles de millones de dólares, pero lo que sí es importante es que sigue creciendo y que no se ve una luz al final del camino", insistió. El déficit comercial de EEUU se sitúa en torno al 4% de su Producto Interior Bruto (PIB). En Washington, el Departamento de Comercio de EEUU informó la semana pasada de que el déficit acumulado entre enero y julio alcanzó los 339.035 millones de dólares, frente a los 289.583 millones de igual período del 2003.
Sobrecalentamiento de la economía china
El secretario general adjunto de la UNCTAD advirtió, además, del peligro de sobrecalentamiento de la economía de China, un país que tiene superávit comercial con EEUU, y cuya moneda, el yuán, tiene frente al dólar un valor fijado por sus autoridades.
Sobre la situación de China, un economista de la UNCTAD, Heine Flassbeck, declaró que ese país "no debería dejar flotar su moneda porque los resultados serían incontrolables" tanto para la nación china como para el resto de los países en desarrollo. Los empresarios estadounidenses acusan a China de violar las obligaciones asumidas por Pekín cuando ingresó en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y los requisitos del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Ambos expertos señalaron la posibilidad de que China sufra una crisis económica similar a la que atravesaron algunas economías de Latinoamérica en el 2001, una situación que también pondría en peligro los avances comerciales de los países en desarrollo durante los últimos años. "No estoy recomendando una devaluación, lo que digo es que las economías de Asia no deberían dejar que sus monedas se sobrevalúen como pasó con algunas de América Latina. Algunas economías latinoamericanas, como la de Argentina, sufrieron mucho con las devaluaciones, y ahora habría que buscar soluciones multilaterales", dijo Flassbeck.
El informe de la UNCTAD sugiere la creación de un órgano internacional que siga las líneas diseñadas por la OMC para regular los sistemas monetario y financiero, y que al mismo tiempo ayude a los países más pobres a no tener que recurrir a una devaluación para aumentar sus exportaciones.
Futuro incierto de la economía mundial
Por otro lado, la UNCTAD afirmó que la situación de la economía mundial es más favorable que hace un año tras un crecimiento de la producción y del comercio internacionales, pero las perspectivas de que esta recuperación sea sostenida son inciertas. La incertidumbre se debe a las grandes disparidades de la demanda interna en los principales países industrializados y a los desequilibrios comerciales "cada vez mayores entre los principales bloques económicos", según el Informe anual sobre Comercio y Desarrollo de esa agencia técnica.
Los expertos revelan sus temores a que estos desequilibrios den lugar a "presiones proteccionistas" y acentúen la inestabilidad de los mercados financieros y monetarios, lo que, adelantan, tendría "consecuencias negativas para los países en desarrollo". A estos problemas se agrega la fuerte subida de los precios del petróleo y lo incierto de su evolución, así como su posible impacto en la inflación y las tasas de interés.
El informe del UNCTAD señala que otro obstáculo para la recuperación de la economía mundial es que el crecimiento de la renta se distribuye de forma desigual tanto entre los países ricos, como entre los pobres. En el mundo desarrollado, los países de la zona euro siguen rezagados, mientras que entre los en vías de desarrollo "el crecimiento rápido y sostenido continúa concentrándose en la región del Asia oriental y meridional".
Sobre América Latina, destaca que "las bases para un crecimiento económico sostenido son muy frágiles". En este contexto, la UNCTAD explica la mejoría de la economía mundial como resultado de "unas tasas de crecimiento excepcionalmente buenas en un pequeño número de países", principalmente en China y otros países asiáticos, así como en EEUU.
Sin embargo, el impulso dado por la economía estadounidense ha sido posible a costa de aumentar su déficit fiscal y comercial, lo que ha significado "un fuerte estímulo a la demanda en el resto del mundo". Para los expertos en comercio, "esto tiene que preocupar" ya que esos déficit requerirán ajustes en algún momento. El informe aborda asimismo la influencia del aumento del precio del crudo, que no sólo atribuye a las tensiones geopolíticas generadas por la situación en Irak, sino también al incremento de la demanda china.
"Los precios más altos del petróleo amenazan con poner en peligro el crecimiento económico en los países que lo importan, sobre todo en aquellos que afrontan dificultades de balanza de pagos y de financiación externa", subraya. |