Por: Pablo Wende - Otra fuerte caída sufrió ayer el dólar en el mercado paralelo. La propia intervención oficial en el mercado de bonos y la sensación entre algunos inversores de que continuará esta tendencia en las próximas semanas fueron decisivas para que el "blue" finalizara con una caída de 32 centavos, a $ 8,58. Los precios de las acciones y los bonos también operaron con generalizadas bajas, reflejando en realidad esta abrupta disminución del tipo de cambio.
La tendencia bajista cobra una dimensión distinta cuando se compara con los máximos alcanzados por el tipo de cambio del mercado paralelo hace pocos días. El 8 de mayo había tocado el nivel de $ 10,45. Desde entonces, en apenas nueve jornadas, retrocedió el 18%, el equivalente a $ 1,87. También el dólar implícito que surge de la cotización de bonos y acciones, conocido como "contado con liquidación" tuvo un retroceso notorio, cerrando a $ 8,72.
Desde los niveles máximos alcanzados a principios de mayo, el Gobierno salió a desplegar toda su artillería para ponerle un freno a la compra de dólares casi a cualquier precio. La estrategia la llevaron adelante entre distintos instituciones oficiales. El Nación, por ejemplo, se retiró del mercado y llevó la tasa interbancaria (call money) arriba del 20% durante algunos días. Al mismo tiempo, la AFIP intensificó sus inspecciones sobre los operadores del "blue", disminuyendo notoriamente el volumen transado y el broche lo pone la ANSES saliendo a vender bonos denominados en dólares, abaratando el acceso al mercado cambiario en forma indirecta, es decir a través de la venta de títulos.
Quedó claro que este tipo de participaciones permitieron bajar notoriamente la fiebre cambiaria, al menos en estas últimas semanas. Por eso, en el mercado comienzan a hablar de "dólar subsidiado", dando a entender que el precio sería muy superior de no mediar la intervención oficial. Aunque nadie salió a hablar del tema oficialmente, algunos operadores piensan que el Gobierno intentará llevar al "blue" a niveles cercanos a $ 8 para luego evitar saltos bruscos hasta las elecciones legislativas, a fines de octubre. Pero no será fácil, considerando que a fin de junio llegará el pago del medio aguinaldo (habrá más pesos en la calle) y que luego caen las vacaciones de invierno, cuando también crece la demanda de dólares por turismo, lo que podría impulsar el precio.
El Central, por su parte, siguió mostrando problemas para acumular divisas. El stock de reservas subió apenas un millón de dólares, hasta u$s 38.861 millones, pese a que la entidad compró u$s 40 millones provenientes de las agroexportaciones.
La evolución de los bonos reflejó esta disminución del paralelo, abaratando el acceso al dólar de manera legal a través del mercado de bonos. Así quedaron los principales papeles:
El Bonar VII, el de plazo más corto, fue uno de los que tuvo la caída más fuerte y el que en definitiva más influye en el precio del billete. Ayer bajó de los u$s 900 y terminó a u$s 883. Como paga u$s 103,5 en septiembre, representando un precio implícito de $ 8,53 para acceder al dólar en cuatro meses.
Otros títulos dolarizados también cayeron en forma significativa. El Boden 2015 (RO15) perdió un 2,12% y terminó en $ 760 y el Bonar X (que vence en 2017) cerró el 1,6% abajo.
En cambio, la cotización de estos mismos directamente en dólares (se compran y venden con billetes) mostró una tendencia alcista. El Boden 2015, por caso, cerró en u$s 91, una suba del 0,44%. Y el Bonar VII cerró también en alza a u$s 104,75. Esta evolución reflejó el comportamiento levemente alcista de los títulos argentinos en Nueva York.
El cupón PBI no pudo mantener la tendencia alcista de la jornada anterior, porque se duda que el Gobierno convalide un aumento del PBI superior al 3,22% para 2013, lo que gatillaría un pago de u$s 4.000 millones el año próximo. La más afectada fue la serie nominada en euros, que cayó un 1,7%, mientras que la de dólares perdió el 1,4%. Sólo se salvó la de pesos, que subió un 1,33%.
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