No resulta difícil imaginar que esta cancelación de deuda con otros bancos centrales no se debería a una decisión autónoma, sino a un requerimiento de la contraparte, puesto que estos pagos lucen por demás inoportunos, en momentos en que el Gobierno no escatima esfuerzos para inflar las reservas, como el controvertido blanqueo, dice el último informe de Empiria Consultores, en base a los balances semanales de la entidad.
Si además el BCRA tiene que cancelar los aproximadamente u$s 1.500 millones que aún debe, la consultora calcula que la caída de reservas podría superar los u$s 5.000 millones en el año, por encima de los u$s 3.300 millones del año pasado.
Aún cuando ahora hay cepo, recuerda el informe firmado por el ex gerente del BCRA Hernán Lacunza. Difícilmente el blanqueo pueda cambiar el signo de este panorama sombrío.
La deuda con otros bancos centrales, correspondientes a líneas de crédito que se habían abierto en 2011 para maquillar la caída de reservas en el entorno de las elecciones presidenciales, cerró ese año con u$s 5.000 millones, se redujo a u$s 3.000 millones en 2012 y hoy ronda los u$s 1.500 millones.
Consultadas por El Cronista, fuentes oficiales explicaron que el pago de u$s 1.500 millones de este año no tiene que ver con que los bancos centrales del exterior le pidan al argentino que cencele: Es un tema de administración de reservas; no tiene que ver con que nos pidan que cancelemos. El BCRA puede decidir desendeudarse o reducir la deuda cuando el mercado cambiario está más favorable, que son estos meses con liquidación de exportaciones, para después renovarla en momentos en que el mercado cambiario lo exige, cuando se termine el período de liquidación de divisas.
¿Por qué cancelar en un momento en que caen las reservas? Peor es hacerlo cuando no entran dólares, replicaron. ¿Si las líneas están disponibles, por qué no renovarlas ahora? Estos convenios llevan implícito un manejo estacional de las cancelaciones y las tomas de deuda: hay momentos estacionales para cancelar y otros para renovar las líneas, explicaron.
La deuda se cancela cuando, pese a que las liquidaciones de dólares agropecuarios ya superan las de 2012, las compras del BCRA al 17 de mayo pasado son menos del 10% de las del año pasado (unos u$s 590 millones). Y que, a pesar de ser un comprador neto, las reservas cayeron en el segundo trimestre, cuando se suponía que la autoridad monetaria estaría recuperando reservas en el período de mayor liquidación estacional de soja-dólares, explica Empiria. Ayer cerraron en u$s 38.806 millones.